Parlamento Europeo frena tratado entre Unión Europea y Mercosur, pide revisión al máximo tribunal
El Parlamento Europeo solicitó a la Corte de Justicia de la Unión Europea revisar la legalidad del acuerdo comercial con el Mercosur, lo que frena su ratificación definitiva. Sin embargo, podría establecerse un acuerdo interino en lo que se da el proceso de revisión. El tratado busca eliminar más del 90% de los aranceles, fortalecer normas comunes en comercio, propiedad intelectual y estándares sanitarios, y crear una de las mayores zonas de libre comercio del mundo.
El Parlamento Europeo decidió frenar temporalmente la ratificación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, al solicitar a la Corte de Justicia de la Unión Europea (CJUE) una opinión legal sobre si el tratado es compatible con los tratados fundacionales del bloque.
En una votación realizada este miércoles en Estrasburgo, Francia, los eurodiputados aprobaron por un estrecho margen de 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, una resolución para que el máximo tribunal europeo revise la legalidad del acuerdo. Con ello, el Parlamento no podrá votar su aprobación definitiva hasta que la Corte emita su dictamen, un proceso que podría tardar varios meses.
El acuerdo UE-Mercosur, firmado el pasado 17 de enero tras más de 25 años de negociaciones, tiene como uno de sus ejes centrales la eliminación gradual de más del 90% de los aranceles entre ambas regiones, con el objetivo de reducir costos para consumidores y empresas, así como facilitar el intercambio de bienes industriales y agroalimentarios.
Además del componente arancelario, el tratado contempla una mejora regulatoria y del entorno comercial, al establecer marcos más estables y previsibles para el comercio y la inversión. Entre estos compromisos se incluyen disposiciones más sólidas en materia de propiedad intelectual, como la protección de indicaciones geográficas; prácticas sanitarias y fitosanitarias, normas de competencia y “buenas prácticas” regulatorias, con especial énfasis en facilitar el acceso de pequeñas y medianas empresas a los mercados.
El pacto beneficiaría a sectores clave de ambas regiones, como la ganadería sudamericana que hace exportaciones significativas de carne desde países como Argentina y Brasil, y la industria europea, particularmente la automotriz y manufacturera. De concretarse plenamente, el acuerdo daría forma a una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, con impacto potencial para más de 700 millones de consumidores.
La decisión del Parlamento fue celebrada por Francia, principal productor agrícola de la Unión Europea, país que ha expresado reiteradamente su preocupación por la protección de sus agricultores frente a la competencia externa. El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noel Barrot, señaló que la asamblea “se expresó en línea con la posición que hemos defendido” y afirmó que “la lucha continúa”.
En contraste, la Comisión Europea lamentó “firmemente” la resolución parlamentaria y reiteró que el acuerdo cumple con los tratados comunitarios. Aunque la revisión legal está en curso, el brazo ejecutivo del bloque aún puede aplicar el acuerdo de manera provisional, posibilidad que será discutida por los líderes europeos en una cumbre de emergencia centrada en las relaciones transatlánticas.
Desde Alemania, el canciller Friedrich Merz calificó la decisión como “lamentable” y sostuvo que “subestima la situación geopolítica actual”, al tiempo que defendió la legalidad del acuerdo y pidió que se eviten más retrasos. En la misma línea, Bernd Lange, presidente de la Comisión de Comercio del Parlamento Europeo, consideró la votación “absolutamente irresponsable” y perjudicial para los intereses económicos del bloque.
Mientras tanto, en Sudamérica la ratificación del acuerdo se considera prácticamente garantizada. El Mercosur está integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay; Bolivia, aunque es el miembro más reciente del bloque, no forma parte del tratado comercial, mientras que Venezuela permanece suspendida del bloque.
El acuerdo UE-Mercosur ha sido calificado como una prioridad estratégica para la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien ha defendido la diversificación de socios comerciales como una vía para fortalecer la autonomía económica del bloque frente al avance del proteccionismo global. Sin embargo, su entrada en vigor plena dependerá ahora del fallo que emita la justicia europea.

