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De la inundación al agua útil: Querétaro también puede “beber” lluvia

Por Expertos TEC - 29/10/2026

Las ideas expresadas en las columnas, así como en otros artículos de opinión, no necesariamente corresponden a la línea editorial de Códice Informativo, y solo son responsabilidad del autor.

La columna plantea que Querétaro puede aprovechar el agua de lluvia para reducir riesgos de inundación y fortalecer su resiliencia hídrica. Para ello propone medidas como infraestructura de infiltración, retención temporal, captación pluvial, mantenimiento urbano y una mejor planeación del desarrollo

 De la inundación al agua útil: Querétaro también puede “beber” lluvia

En Querétaro hablamos del agua como si solo existiera en modo escasez. Y es cierto: vivimos en una región donde cada litro cuenta, con sequías, presión sobre fuentes de abastecimiento y crecimiento urbano acelerado. Pero cada temporal de lluvias nos recuerda el otro extremo del mismo problema: en cuestión de minutos, el agua cae, corre sobre el pavimento, se acumula en puntos bajos, satura drenajes y termina dentro de casas, comercios y vialidades. No es solo “mala suerte”: es el resultado de cómo diseñamos la ciudad.

La lluvia no es el enemigo. El enemigo es una ciudad que se volvió impermeable y que, además, pretende que el agua “desaparezca” por tuberías dimensionadas para un clima que ya cambió. Cuando la tormenta es intensa, el drenaje se sobrecarga; cuando hay basura en coladeras, el sistema se vuelve aún más frágil. Y cuando urbanizamos sin respetar cauces, escurrimientos naturales y zonas de riesgo, el agua cobra la factura en el lugar más vulnerable.

Lo paradójico es que buena parte de esa agua podría ser aliada: si en lugar de expulsarla a toda prisa la capturáramos, infiltráramos y tratáramos, podríamos reducir inundaciones y, al mismo tiempo, mejorar nuestra resiliencia hídrica.

Hay soluciones, y no son ciencia ficción. Son medidas que muchas ciudades ya aplican bajo un enfoque simple: “hacer espacio para el agua” y gestionar la lluvia donde cae.

1) Infiltración urbana (que el suelo vuelva a trabajar): Querétaro necesita más infraestructura que absorba: jardines de lluvia en camellones y banquetas, zanjas de infiltración, áreas verdes funcionales (no solo pasto ornamental) y pavimentos permeables en estacionamientos y andadores. Estas intervenciones reducen el pico de escurrimiento que llega de golpe al drenaje y, bien diseñadas, ayudan a recargar el subsuelo.

2) Retención y laminación (bajarle la prisa al agua): No todo debe infiltrarse, pero sí puede retenerse temporalmente: parques que acepten anegamiento controlado, vasos reguladores en zonas estratégicas, y soluciones en edificios como azoteas verdes o cisternas de retardo. La lógica es sencilla: si el agua sale más lenta, el sistema colapsa menos.

3) Captación y uso (que la lluvia no sea “desperdicio”): En viviendas, escuelas, mercados y oficinas, la captación pluvial puede cubrir usos no potables (sanitarios, limpieza, riego). Con filtros y manejo adecuado según el uso, se reduce la demanda a la red y se aprovecha una fuente que hoy solo genera problemas cuando cae fuerte.

4) Mantenimiento y orden urbano (lo menos vistoso, lo más urgente): Sin limpieza constante de rejillas, desazolve y control de residuos, cualquier obra se queda corta. Y sin reglas claras de desarrollo urbano, que respeten escurrimientos, pendientes y zonas inundables, seguiremos construyendo “sorpresas” que se repiten cada verano.

Estas medidas requieren inversión, sí, pero también requieren algo más difícil: cambiar el enfoque. Dejar de medir el éxito por “cuánto rápido se va el agua” y empezar a medirlo por “cuánto daño evitamos” y “cuánta agua útil recuperamos”.
Querétaro puede elegir: seguir reaccionando con reparaciones después de cada tormenta, o planear para un clima de extremos. La lluvia intensa no va a pedir permiso. La pregunta es si la ciudad seguirá recibiéndola con improvisación o con inteligencia.

Dra. Monserrat Ramírez-Melgarejo, Profesora Investigadora del Departamento de Tecnologías Sostenibles y Civil, Especialidad en el tratamiento de aguas residuales, emisiones contaminantes, economía circular y análisis de ciclo de vida.
[email protected] X: @Monserrat_Rm

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