×

Busquedas Populares



Busca por fecha


×

Opinión



Secciones




La otra caravana migrante: la lucha de nuestros connacionales para regresar a su lugar de origen

Por Carmen Galván - 23/12/2018

La caravana migrante no solo protege del crimen organizado, sino también de algunos policías que extorsionan a los mexicanos migrantes con 50 o hasta 100 dólares para dejarlos circular por territorio nacional

 La otra caravana migrante: la lucha de nuestros connacionales para regresar a su lugar de origen

Año con año, en épocas decembrinas, se lleva a cabo una caravana migrante completamente distinta a la que se vivió en el país hace algunas semanas; se trata de un grupo de connacionales que, con el apoyo de autoridades federales y locales, viajan desde Estados Unidos hasta sus lugares de origen para pasar, en compañía de sus familias, las fiestas de fin de año.

El objetivo de este acompañamiento, que lleva 10 años realizándose, es que los mexicanos que regresan de Estados Unidos, algunos de forma temporal y otros de manera definitiva, se puedan proteger de los asaltos y de cualquier situación de inseguridad provocada por el crimen organizado.

Paradójicamente, la caravana migrante no solo protege de la delincuencia, sino también de los que en teoría deben defenderlos: policías federales o estatales, pues algunos elementos de estas corporaciones aprovechan esta temporada para improvisar retenes con el fin de extorsionarlos con 50 o hasta 100 dólares, como denunció la actriz Susana Zabaleta en su cuenta de Twitter.

Y es que muchos migrantes prefieren pagar esta cantidad bajo la amenaza de que les quiten los juguetes y productos electrónicos que acostumbran comprar en el otro lado para traer a sus casas y familias, y que se pueden observar en múltiples camionetas americanas que traen las cajas repletas con estos objetos en épocas decembrinas.

La caravana del migrante nació en 2010, tras la desaparición de dos autobuses repletos de migrantes queretanos que viajaban desde la Sierra Gorda hacia la frontera, y a quienes se les perdió la pista en el municipio de San Fernando, en Tamaulipas.

Este hecho provocó el miedo de los paisanos queretanos que viven en Estados Unidos, por lo que preferían no regresar al país por tierra. Ante esto, se organizó la caravana siempre con el apoyo y seguimiento del Ejército Mexicano, la Policía Federal y el Instituto Nacional de Migración (INM), además de que diversos políticos también acompañan el contingente en distintas partes del trayecto.

Aunque han surgido asociaciones civiles como Migrantes Unidos en Caravana AC. que acompaña a los migrantes desde Landero, Texas hasta la Sierra Gorda del Estado de Querétaro y estados vecinos, aún se siguen presentado estos tipos de abusos en contra de los migrantes, pues muchos viajan por su propia cuenta. Cabe señalar que éste año a la entidad llegaron cerca de cinco mil migrantes que viajaron en la décima caravana del migrante.


Otras notas



De nuestra red editorial