Contaminación del manantial El Cedral fue por causas naturales: Conagua
Por las condiciones geográficas del lugar, sería casi imposible que la actividad minera tenga algo que ver
A pesar de que falta examinar dos nuevas tomas de agua del manantial El Cedral, en Pinal de Amoles, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ya puede concluir que la contaminación con arsénico se dio por causas naturales, y no debido a la actividad minera de la zona, explicó Jorge Montoya Suárez, director local de la Conagua en Querétaro.
El funcionario federal afirmó que luego de revisar las condiciones geográficas de la zona, dieron cuenta de que es prácticamente imposible que la actividad minera tenga algo que ver con los altos niveles de arsénico inorgánico, que provocó la intoxicación de 120 personas, habitantes de la comunidad Llano de San Francisco, quienes consumían agua de dicho manantial.
“No hay forma de que se contamine por la actividad minera, la actividad minera viene de un lado y el manantial está relativamente lejos de cualquier contacto que pudiera haber con aguas residuales de la minería o aguas que son extraídas por propia actividad. No hay forma de que la actividad minera haya contaminado el manantial, que es un afloramiento que está por arriba inclusive del arroyo que conduce las aguas que sacan de la mina. Ni siquiera creo yo es una causa de origen antropogénico, es natural la causa”, expresó.
La Conagua, explicó Montoya Suárez, se está dando a la tarea de examinar otros cuerpos de agua para determinar si existen otros casos de contaminación con arsénico, sin embargo, adelantó que por lo pronto tienen la certeza de que al ser el manantial El Cedral un cuerpo de agua aislado, difícilmente habría una reacción en cadena.
“Lo que sí nos preocupa es que la gente vaya a utilizar esa agua, por eso lo clausuramos, y estamos haciendo los muestreos para ver la variabilidad espacial, de cómo varían las concentraciones en cada región de la zona, y la variabilidad temporal, es decir, si la precipitación tiene algo que ver con la dilución o con la carga contaminante, eso es lo que estamos determinando”, agregó.
Jorge Montoya Suárez aseguró que cuando llegó a la administración de la Conagua en Querétaro, dio cuenta de que es una práctica común que en comunidades de escasos recursos, con baja accesibilidad a servicios públicos, consuman agua de fuentes naturales sin tratar, sin embargo, aseguró que ya se trabaja en diversos proyectos para el estado derivados del compromiso 093 del presidente Enrique Peña Nieto.
“Este compromiso, el 093, implica grandes inversiones para la Sierra en cuatro municipios, como Jalpan, Pinal, Arroyo Seco, parte de Tolimán y parte de Peñamiller. Estamos en este diseño de redes de distribución, con eso estamos tratando de garantizar la salubridad del agua para consumo humano y acabar con esos sistemas comunitarios que no son regulares y no ofrecen las condiciones de potabilidad del agua para el consumo”.
Por lo pronto, en la comunidad de Llano de San Francisco ya opera el sistema intercomunitario San Gaspas, esto para dotarle de agua potable ante el cierre del manantial El Cedral, añadió el director local de la Conagua.
Zonas como la Comarca Lagunera y Chiapas son ejemplos de contaminación de aguas por arsénico en los últimos años, un problema mundial reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), por sus siglas en inglés).

