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»¿Qué está pasando en Corregidora?

En los últimos años, el idílico suburbio se ha convertido en escenario de varios hechos ilícitos que generan intranquilidad entre la población



Por: Staff Códice Informativo
Paseo Constituyentes

Foto: Especial

Corregidora es un municipio que se caracteriza por su excelente calidad de vida, sus servicios y sus espacios deportivos y de esparcimiento. En los últimos veinte años, el municipio, localizado al surponiente de la Zona Metropolitana de Querétaro, se ha consolidado como un auténtico paraíso para las clases medias y trabajadoras que prosperan económicamente y deciden hacer su vida fuera de la ciudad de Querétaro.

Esta idílica estampa suburbana, sin embargo, se ha visto amenazada de un tiempo para acá por circunstancias que, como mínimo, merecen el adjetivo de “problemáticas“. El pasado lunes, un salón de fiestas en la demarcación fue escenario de lo que hasta ahora es uno de los mayores operativos de decomiso de armas en el estado. Un total de once armas, entre cortas y largas, fueron incautadas junto con máś de mil 600 cartuchos y 19 cargadores.

La cosa pudo haber quedado ahí, pero no. Poco después del decomiso, se supo que la propiedad albergó en 2018 la casa de campaña de la regidora Gabriela Moreno, quien entonces buscaba la alcaldía de Corregidora por parte de alianza Morena-PES-PT. Hasta ahora no ha habido declaraciones por parte de Moreno y ni siquiera se ha demostrado que la regidora mantenga vínculos con la propiedad. Aún así, el hecho es llamativo y además sienta un precedente.

Una semana antes, otro acontecimiento cimbró al municipio de Corregidora. El restaurante de mariscos “La Carreta del Pacífico“, que ya había tenido problemas con la autoridad en el pasado y que acababa de abrir una nueva sucursal sobre Paseo Constituyentes, fue reducido a cenizas. Testigos oculares indicaron que la inflamación comenzó luego de que unos desconocidos arrojaran bombas molotov al establecimiento. Pocos días después, la Fiscalía General del Estado corroboró que se pudo tratar de un ataque intencional.

El ataque contra La Carreta del Pacífico comparte características con otros ataques a restaurantes en ciudades como Celaya y San Luis Potosí, donde por lo general, dichas acciones se atribuyen a grupos del crimen organizado.

En abril de este año tuvo lugar otro hecho incluso más grotesco en los límites entre el municipio y el estado de Guanajuato. Ocho personas, entre ellas un menor de edad, fueron acribilladas en las comunidades de San Bartolo y El Calichar, sin que hasta el momento se pueda precisar el motivo del ataque. Los vecinos de El Calichar señalaron que los agresores entraron disparando al azar y buscando producir el mayor daño posible entre los pobladores de la comunidad.

Esa zona, que colinda con el municipio de Apaseo el Alto y que incluye la Zona Industrial Balvanera, sede de empresas como Siemens, es conocida también como centro de operaciones de grupos dedicados a la extracción ilegal de combustible, o “huachicol“, y por albergar una importante cantidad de giros negros entre los que destaca el célebre bar “Las Malcriadas” (antes “La Cabaña“), que en menos de dos años ha reportado al menos dos balaceras y que da empleo a decenas de mujeres de diversas procedencias.

A estos hechos, hay que añadir las ejecuciones aisladas que se han presentado en zonas como Candiles, El Pueblito y el Libramiento Surponiente. Todos estos casos han sido tratados por las autoridades como hechos aislados y por lo general se ha establecido que las víctimas provenían de otras  entidades y tenían poco tiempo de radicar en el estado.

La cercanía con los dos apaseos, es algo que tampoco ayuda a garantizar la seguridad, pues la región este de Guanajuato se ha convertido en una de las más violentas del país, sobre todo debido a las disputas por el control del huachicol. A pesar de ésto, las autoridades de todos los órdenes ya han blindado en reiteradas ocasiones la frontera entre Corregidora y Apaseo el Alto. No es raro que contingentes policíacos y militares vigilen a los automovilistas que ingresan a la ciudad por la zona de Balvanera.

No obstante, para la población de Corregidora, estas medidas resultan cada vez más insuficientes y la tranquilidad, un privilegio cada día más difícil de mantener.

Por el momento, el municipio sigue creciendo y sus industrias consolidándose. En menos de diez años, la población consiguió casi 20 salas de cine, dos centros comerciales y numerosas instituciones de educación  privada ¿Está amenazado el idilio de Corregidora? ¿Estamos ante la decadencia del suburbio? Depende de las autoridades y de lo que hagan para garantizar la seguridad.