¿Alguna vez has compartido fotos de una mujer desnuda?


Por Karen Munguía el 18/10/2017
 ¿Alguna vez has compartido fotos de una mujer desnuda?

Ilustración: Alexia Noble

Vivir con miedo de enfrentar las críticas, el infame ‘qué dirán’ y la decepción de sus padres, son solo algunos de los escenarios a los […]

Vivir con miedo de enfrentar las críticas, el infame ‘qué dirán’ y la decepción de sus padres, son solo algunos de los escenarios a los que se enfrentan las personas, en su mayoría mujeres jóvenes, cuya privacidad ha sido violentada y vulnerada, en el momento que imágenes íntimas suyas fueron expuestas al escrutinio público a través de internet.

Es la violencia digital, un cáncer social que sacude a Querétaro y al mundo, y por el que poco se hace. La violencia digital se refiere a la exhibición, sin consentimiento, de fotografías, principalmente, de personas desnudas en redes sociales. Esto afecta a cientos de miles de personas en el mundo; en Querétaro, aunque no existen cifras oficiales, organizaciones de la sociedad civil han registrado una veintena de casos de mujeres agredidas, sobre todo de la zona serrana. Se tiene información de la existencia de aproximadamente 400 sitios web en donde se publican no solo fotografías, sino información personal, como teléfono y dirección, de mujeres jóvenes donde además, quienes lo hacen, piden dinero por concretar encuentros sexuales con ellas.

El número de casos denunciados y la existencia de estas páginas colocan a Querétaro en el séptimo lugar nacional en casos de violencia digital, de acuerdo con Mayra Dávila, delegada estatal del Frente Nacional para la Sororidad, por debajo de entidades como Jalisco, Estado de México y Ciudad de México.

 

Mayra, de la negación a la defensa de sus derechos

Mayra Dávila fue víctima de violencia digital. Su exnovio, molesto porque ella dio por terminada su relación sentimental, decidió exhibir su fotografía en redes sociales a través de un perfil de Facebook falso con su nombre e imagen, en la cual se veía su pecho desnudo. Él envió solicitudes de amistad a distintos contactos y la red llegó hasta Jalisco.

Mayra participaba en un concurso de oratoria cuando uno de sus compañeros le informó lo que sucedía, de inmediato ella negó que se tratara de un perfil real y buscó a sus amigos cercanos para pedirles apoyo y que reportaran dicha cuenta. Sin embargo ya era tarde. En tan solo cuatro horas, su foto llegó a sus compañeros de concurso, a sus amigos, vecinos y muchos habitantes de Jalpan de Serra, su lugar de origen

«Me acuerdo que le empecé a decir a mis amigos de confianza que me ayudaran a reportar el perfil», relató.

En su primera declaración pública, pues al tiempo que todo esto ocurría Mayra era candidata al Premio Estatal de la Juventud, negó que la fotografía fuera suya; dijo que sí era su cara pero no su cuerpo, pues su contrincante la acusó en redes sociales de no ser un buen ejemplo para la juventud. No fue culpa de Mayra que la imagen se divulgara.

Gracias a estos hechos conoció a Olimpia Coral Melo, una activista por la defensa de las mujeres que también participaba en el concurso, quien la alentó y ayudó a superar la crisis. Del acercamiento entre ambas nació la asociación civil Mujeres Contra la Violencia de Género, que posteriormente se sumó con organizaciones de otros estados para consolidar la creación del Frente Nacional para la Sororidad, una asociación que, además de brindar apoyo a las víctimas de violencia digital, defiende los derechos de las mujeres.

 

Sin denuncias, ni delito

A pesar de que la violencia digital causa daños psicológicos, en Querétaro no hay denuncias de esta, ni hay cifras. Sin embargo, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) implementa, desde febrero de 2016, un programa de uso responsable de las redes sociales en coordinación con la empresa española Pantallas Amigas. La unidad cibernética de la SSC es la ejecutora del programa.

De acuerdo con Juan Marcos Granados Torres, titular de dicha dependencia, el dato concreto de cuántos hechos de esta categoría han sido atendidos es reservado, aunque aclara que los delitos cibernéticos incrementan de forma anual hasta en un 60 por ciento. Las denuncias son recibidas en el número de emergencias 089 y la policía cibernética es la que ha intervenido en su investigación; este 2017 han sido atendidos al menos tres casos de ‘conductas desviadas de tipo sexual’ en escuelas de nivel básico del estado. «¿Qué son conductas desviadas de tipo sexual? Un tipo que está acosando sexualmente o que está mandando mensajes que tienen connotación sexual a un estudiante», explicó Granados Torres.

Pese a su identificación, el Código Penal de la entidad no reconoce el ciber acoso o la violencia digital como un delito, aunque sí a la revelación de secreto. El artículo 159 de este documento establece una pena de tres meses a un año de prisión y de hasta 20 días de multa, o trabajo en favor de la comunidad hasta por tres meses a quien «teniendo conocimiento de un secreto, o estando en posesión de un documento, grabación, filmación o cualquier otro objeto que se le hubiese confiado, lo revele o entregue, sin consentimiento de quien tenga derecho a otorgarlo y que pueda causar daño para cualquier persona». Esta pena incrementará y será de uno a cinco años de prisión, hasta 50 días de multa y suspensión en sus funciones de 2 meses a un año, si quien divulgue «el secreto, documento, grabación, filmación u objeto, lo hubiera conocido o recibido por razón de su empleo, cargo, profesión, arte u oficio».

 

Las cifras

De acuerdo con el Centro Iberoamericano para el Desarrollo e Investigación de la Ciberseguridad (CEIDIC), en Querétaro se detectó que en cuatro instituciones educativas había mafias internas de alumnos que buscaban obtener imágenes y videos de contenido sexual principalmente de alumnas. Ninguna escuela cuenta con protocolos para atender psicológica o legalmente a las víctimas, ni con una estrategia para contener este problema. Según la organización, al menos 42 de cada 50 estudiantes mexicanos conocen, fueron parte, compartieron, recibieron o sufrieron ciber acoso, sexting o extorsión; en Querétaro se detectaron 85 videos de estudiantes en sitios de pornografía.

El CEIDIC cuenta con un programa denominado ‘Sirena’ a través del cual brinda conferencias, talleres y cursos dirigidos a niños, adolescentes, maestros, administrativos, autoridades y padres de familia para ayudar a las víctimas de ataques como difamación, robo de identidad, ciber bullying, extorsión con contenido íntimo, etcétera.

 

Con la frente en alto: tú no has matado a nadie

Ana (cuyo nombre ha sido cambiado para mantener el anonimato) también es originaria de Jalpan de Serra. Actualmente tiene 31 años, es madre soltera, estudia la carrera de Trabajo Social y también fue víctima de violencia digital. A Ana la amenazaron, incluso de muerte, a través de mensajes de texto. Su entonces novio la obligó a tomarse fotografías desnuda y a tener relaciones sexuales con él, si no lo hacía, sus fotografías serían divulgadas. Apoyada por su madre, se armó de valor y lo denunció.

Su mundo fue destrozado, su exnovio estuvo a su lado durante todo el proceso, y era él quien le causaba tanto dolor. Cuando lo encaró, no mostró arrepentimiento, por el contrario, lo disfrutó. Tras la denuncia presentada, se firmó una carta compromiso en la que el exnovio se hacía responsable del mal uso de las fotografías, tras haber extraviado, supuestamente, el dispositivo en el que las tenía almacenadas.

«La situación se dio bajo presión y bajo amenaza hasta de muerte, fue una violencia tal que llegué a la desesperación. La amenaza era publicarlas en redes sociales si no accedía a tener relaciones sexuales. Se hizo la demanda y la investigación», contó.

A los dos meses, un día antes de su cumpleaños, Ana recibió un mensaje en el que le preguntaban si era ella ‘la de las fotos’. Su más grande miedo se materializó, sus fotografías habían sido publicadas pero, el fastidio de la burocracia la orilló a enfrentar la problemática con la frente en alto.

«Yo concebí de cierta manera el perdón porque no quise seguir con la burocracia […] no quería saber del tema y a los dos meses de enfrentarme se publican las fotos y regresa el revuelo de emociones. No sabía qué hacer, ya estaban las fotos publicadas. No había nada que hacer más que enfrentar la situación. Mi mamá me dijo ‘tienes que salir a la calle con la frente en alto, no has matado a nadie, son fotos y a ti no te definen unas tetas al desnudo, si no la calidad de persona que eres’», contó. No fue fácil. Recibía mensajes de acoso, la buscaban en su domicilio, le hablaban por teléfono. Ana resistió porque sabía que no se escondería por siempre.

 

Violencia digital: la iniciativa

Los casos de Ana y Mayra son solo dos de los miles que ocurren en el mundo, es por eso que el Frente Nacional para la Sororidad creó una iniciativa de ley denominada ‘Violencia digital de género’, la cual fue ingresada a la Oficialía de Partes de la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México con el fin de tipificar esta acción como delito. Para la conformación de la misma, se realizó una mesa de trabajo con las empresas Facebook, Twitter e Instagram, principales redes sociales en las que circulan las fotografías. La intención es que esta sea discutida primero en los estados y después en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, ya que en una ocasión se intentó que fuera analizada y los legisladores la rechazaron.

«Muchos le han jugado al olvido, a que la gente lo olvide y ya, no se habían querido inmiscuir. Pero una vez que vimos que sí se pudo meter la iniciativa de ley en México, en la Asamblea Legislativa, comenzamos. Vamos a empezar con todo el material de pruebas, saben quién lo subió, vamos a empezar el tema de las denuncias, porque nadie lo quiere hacer», dijo Mayra Dávila.

Aunque en Querétaro la iniciativa aún no se presenta, en el pasado parlamento juvenil, llevado a cabo el 30 de agosto de 2017, las jóvenes diputadas Ana Delia Domínguez Almaraz, Lidia Lizet Morán Hernández y Yessica Sofía Amaya Santivan presentaron la iniciativa de ley ‘Violencia Cibernética’ un paso que, calificó Mayra, es muestra de las necesidades que actualmente presentan las mujeres.

 

El sexting es un derecho: Mayra

Aunque reconoció que la divulgación de estas imágenes suele derivarse del sexting, Mayra aseveró que esta actividad es un derecho que tienen todas las personas, y aclaró que su objetivo con la propuesta de ley no es tipificar el sexting ni regular las redes sociales, sino sancionar a aquellos que, de manera aprovechada, hacen un mal uso de información personal.

«El sexting es un derecho, tú vives tu sexualidad como quieras, es tu cuerpo y si te gusta tomarte fotos, tómatelas, no es el objetivo tipificar el sexting […] nos dicen ‘ustedes quieren regular las redes sociales’, tampoco, solo es una cuestión de que si alguien pública unas fotos, un video, sepa que va a haber una sanción por hacerlo», explicó. El sexting, agregó, ya está tipificado como delito en el estado de Jalisco, lo cual calificó como lamentable.

Mayra recomienda a los y las jóvenes que deseen praticar el sexting ser precavidos, este debe ser realizado de forma responsable y segura. Para quienes han tenido experiencias de riesgo, como Ana y Mayra, nadie está exento de ser violentado, pero esta violencia, aseguran, no define a la víctima, y tampoco la culpabiliza.

La próxima vez que pidas el pack o difundas la fotografía de alguna mujer desnuda, recuerda: si compartes, eres parte de la violencia digital.

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