×

Opinión



Secciones




Astillero/Julio Hernández López/La Jornada

Por Raúl Mendoza - 10/10/2012

Las campañas calderónicas de imposición de presuntas verdades mediante propaganda intensiva devinieron esta vez en un fiasco tragicómico. No corresponde a una administración pública medianamente […]

 Astillero/Julio Hernández López/La Jornada

Las campañas calderónicas de imposición de presuntas verdades mediante propaganda intensiva devinieron esta vez en un fiasco tragicómico. No corresponde a una administración pública medianamente aceptable el anunciar solamente a partir de “fuertes indicios” la presunta muerte de uno de los jefes del narcotráfico más peligrosos y más buscados, y menos con una especie de cadáver fugitivo como sustento…


Otras notas



De nuestra red editorial