Septiembre, una oportunidad para prevenir la cuesta de enero
Vacaciones, regreso a clases y uso del crédito pueden generar presión en las finanzas personales; especialistas recomiendan aprovechar los últimos meses de 2026 para ajustar gastos, reducir deudas y recuperar el ahorro
Aunque la llamada cuesta de enero se presenta al inicio de cada año, las dificultades financieras que la provocan pueden comenzar a acumularse desde meses antes. Por ello, septiembre representa una oportunidad para revisar gastos, deudas y capacidad de ahorro antes de llegar al cierre de 2026.
De acuerdo con Valladolid Caja Financiera, después de los gastos derivados de las vacaciones, el regreso a clases y otros desembolsos extraordinarios, es conveniente realizar un corte financiero para conocer cuánto dinero ingresa, cuánto se gasta y qué parte de los ingresos ya está comprometida.
Alberto Granja Gómez, gerente de Marketing de Valladolid Caja Financiera, señaló que enero suele concentrar las consecuencias de decisiones financieras tomadas durante los últimos meses del año.
“Septiembre es un buen momento para hacer una pausa, revisar cómo llegamos hasta aquí y tomar decisiones que permitan cerrar el año sin comprometer innecesariamente los ingresos futuros”, indicó.
Entre las señales de alerta se encuentra recurrir al crédito para cubrir gastos cotidianos, en lugar de utilizarlo para compras planeadas o necesidades específicas. También representa un riesgo financiero pagar únicamente los montos mínimos de las tarjetas, debido a que esto puede prolongar el tiempo para liquidar las deudas y elevar su costo.
Otra señal es haber agotado el ahorro después de cubrir gastos extraordinarios. Utilizar parte de los recursos disponibles no necesariamente representa un problema, pero puede ser necesario comenzar a reconstruir el fondo de emergencia cuando ya no existe margen para enfrentar imprevistos.
La acumulación de tarjetas, préstamos y compras a meses sin conocer el monto total comprometido también puede dificultar la planeación financiera. A esto se suma comprometer ingresos futuros mediante mensualidades y otros pagos que reduzcan la capacidad económica de los siguientes meses.
Granja Gómez consideró que una de las primeras medidas consiste en recuperar la visibilidad sobre las finanzas personales, particularmente respecto a las deudas, los ingresos comprometidos y la cantidad que puede destinarse al ahorro.
A septiembre todavía le quedan tres meses para realizar ajustes antes de los gastos de diciembre. Entre las acciones sugeridas están reorganizar compromisos, evitar nuevas deudas y comenzar a recuperar gradualmente la capacidad de ahorro.
El objetivo, explicó la institución financiera, no es eliminar los gastos relacionados con las celebraciones de fin de año, sino evitar que las decisiones tomadas durante los últimos meses de 2026 comprometan los ingresos de 2027.
En este sentido, Valladolid Caja Financiera destacó la importancia de contar con orientación financiera para tomar decisiones acordes con las necesidades y posibilidades de cada persona, así como de mantener una relación de largo plazo con las instituciones financieras.
La recomendación es utilizar septiembre como un punto de revisión para llegar a diciembre con mayor claridad sobre la situación económica y evitar que los gastos de fin de año se conviertan en deudas que afecten los primeros meses de 2027.


