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De pintar autos a fabricar materiales de construcción: así funciona la economía circular en la industria automotriz

Por Staff Códice Informativo - 02/08/2026

El caso de Nissan y Takayama es un ejemplo de cómo la economía circular puede funcionar en la manufactura.

 De pintar autos a fabricar materiales de construcción: así funciona la economía circular en la industria automotriz

La economía circular es un modelo de producción y consumo que busca aprovechar al máximo los recursos materiales. En la industria automotriz se basa en buscar aprovechar los residuos de procesos industriales para que se puedan reusar con otro fin. El caso de Nissan y el Grupo Takayama en Japón nos demuestra cómo funciona este principio, específicamente con el procedimiento de pintar vehículos.

El residuo: niebla de pintura

Durante el proceso de pintura automotriz, una parte de la pintura pulverizada no se pega a la carrocería del auto y queda suspendida en el aire. A este residuo se le conoce como “niebla de pintura”. Tradicionalmente, esta niebla es arrastrada en el flujo de ventilación de las cabinas de pintura hacia un tanque de agua ubicado debajo, donde se disuelve y se desecha como residuo industrial.

La solución: sistema de cabina seca

Para aprovechar ese desperdicio, Nissan implementó un sistema de “cabina seca” en sus plantas de Tochigi y Oppama, en Japón. En lugar de usar agua, este sistema utiliza filtros rellenos de carbonato de calcio para capturar la niebla de pintura. Esto permite recuperar el material en forma sólida y listo para reutilizarse como materia prima en vez de desecharse.

La colaboración con Grupo Takayama

Al material sólido se le conoce como carbonato de calcio recuperado. Con este, Nissan y Takayama Kasei Co., Ltd. desarrollaron dos productos, TS-12 y TS-20, unas láminas aislantes acústicas para aplicaciones en construcción. En esta colaboración, Nissan suministra el carbonato de calcio recuperado como materia prima, mientras que Grupo Takayama se encarga de la fabricación (a través de Takayama Kasei) y la comercialización de las láminas.

El impacto

En comparación con alternativas convencionales, estas láminas pueden llegar a reducir las emisiones de CO2 en más del 30%. Por su parte, para Nissan esta colaboración representa una reducción estimada de mil 200 toneladas de residuos al año y un ahorro de 25 millones de yenes (más de 2 millones 600 mil pesos) en los costos de disposición de residuos.

El futuro

El caso de Nissan y Takayama es un ejemplo de cómo la economía circular puede funcionar en la manufactura. Un subproducto que antes representaba un costo de disposición se transforma en materia prima con valor comercial y esa transformación conecta a dos industrias que normalmente no comparten cadena de suministro. En el futuro Nissan, planea explorar nuevas aplicaciones para el carbonato de calcio recuperado, incluyendo su posible uso en componentes automotrices a partir de 2030.


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