×

Busquedas Populares



Busca por fecha


×

Opinión



Secciones




“Regalos de Dios”: un memorial para que la desaparición no sea borrada en Querétaro

Por Mánelick Cruz Blanco - 14/12/2025

En el cierre de la jornada de búsqueda, familias del Colectivo Desaparecidos Querétaro instalaron el memorial “Regalos de Dios” en el Templo de la Cruz, como un acto de memoria, visibilización y exigencia de justicia

 “Regalos de Dios”: un memorial para que la desaparición no sea borrada en Querétaro

Como parte de las acciones que acompañan la búsqueda de personas desaparecidas, el Colectivo Desaparecidos Querétaro llevó a cabo este domingo la instalación del memorial “Regalos de Dios” en el atrio del Templo de la Cruz, en la capital del estado.

La vocera del colectivo, Yadira González Hernández, explicó que esta acción tiene como finalidad crear un espacio de memoria accesible a la sociedad, donde las familias puedan visibilizar a las personas que buscan y mantener presente una problemática que, afirmó, ha sido sistemáticamente minimizada.

“Regalos de Dios es un memorial, un lugar para visibilizar que sí hay personas desaparecidas en Querétaro”, señaló. Añadió que estas actividades forman parte del derecho a la memoria, reconocido a nivel internacional, y que resultan indispensables para las víctimas.

González subrayó que, ante la eliminación constante de fichas de búsqueda en espacios públicos, las familias buscaron un lugar donde la memoria pudiera permanecer. “Por eso pedimos el respaldo de la orden franciscana, para que este espacio se mantenga durante toda la temporada”, explicó.

La vocera enfatizó que estos actos no son simbólicos en exceso, sino necesarios para generar conciencia social y romper con la narrativa de negación. “Si la desaparición no se reconoce, no se puede atender ni erradicar”, sostuvo.

El memorial permanecerá abierto a la participación de la ciudadanía y de familias que deseen sumar la imagen de un ser querido, como un acto colectivo de exigencia, fe y memoria.


Otras notas



De nuestra red editorial