Comité por las 40 Horas: “La iniciativa es una traición que precariza más el trabajo en México”
Rodolfo Gómez Urrutia, representante en Querétaro, afirma que el proyecto enviado al Senado no reduce la jornada, amplía las horas extra mal pagadas y mantiene un diseño que favorece al sector patronal.
La reforma federal para establecer una semana laboral de 40 horas no representa ni reducción real ni beneficio para la clase trabajadora, advirtió Rodolfo Gómez Urrutia, del Frente Nacional por las 40 Horas en Querétaro. Según dijo, el contenido de la iniciativa presentada por el Ejecutivo “es una traición completamente hacia la clase trabajadora de este país”, pues dista de lo que se prometió el 1 de mayo y mantiene estructuras que permiten prácticas patronales que ya hoy incumplen la ley.
Aclaró de inicio que “las 40 no están aprobadas todavía”, y que lo presentado ante el Senado es apenas el arranque del proceso legislativo. “Se ha generado una narrativa falsa desde mayo. La presidenta solo presentó su iniciativa. Nada está aprobado y falta un proceso completo en Senado, Diputados y congresos estatales”, insistió.
Gómez Urrutia subrayó que la iniciativa constitucional no garantiza dos días de descanso, manteniendo el esquema de seis días laborales. Esto, dijo, es uno de los puntos más graves porque habilita semanas de trabajo bajo distintos acomodos: jornadas de cinco días por ocho horas, de cuatro días por diez horas o incluso de seis días con distribución variable. “No pensábamos que la traición iba a ser tan vil, tan cobarde, tan baja”, expresó.
Advirtió que, en la práctica, mantener la posibilidad de trabajar seis días implicará que la persona ya gastó en transporte, comida y cuidados, sin garantía de que el patrón respete las horas restantes para completar las 40. “Si hoy no respetan las jornadas máximas de ocho horas, menos van a respetar estos nuevos límites”, señaló.
Otro eje crítico es la ampliación de las primeras horas extra: de nueve a doce. “Es muy tramposa esa limitación que están haciendo”, afirmó. Explicó que actualmente la décima hora extra se paga triple, pero con la propuesta, el trabajador necesitará llegar hasta la décimo tercera para obtener esa remuneración. “Para ganar lo que hoy recibes en la décima hora, ahora tendrás que trabajar tres horas más. Eso afecta directamente tu ingreso real”, dijo.
A ello se suma el mecanismo de control digital de horas propuesto en la reforma, que según el Comité no resolverá el problema de voluntariedad en las horas extra ni será viable en todos los centros laborales. “No veo cómo este sistema va a eliminar el vicio de que las horas extra sean obligatorias. Hoy no son voluntarias, no conozco a nadie que trabaje extra porque quiere; la gente lo hace porque no le alcanza o por miedo a ser despedida”, puntualizó. También cuestionó cómo se instalará este sistema en zonas sin conectividad: “Hay lugares que ni internet tienen. ¿Cómo van a controlar ahí? ¿Quién lo va a vigilar?”.
Gómez Urrutia también respondió a propuestas empresariales, como el subsidio a las horas 41 en adelante. “¿Qué más quieren estos parásitos? Ya nos están chupando la vida y todavía quieren que el gobierno les ayude con lo que les toca pagar a ellos”, declaró. Añadió que si un patrón no puede garantizar condiciones dignas sin subsidios, “no debería tener un negocio”, e incluso afirmó: “Si no pueden, que entreguen las empresas; los trabajadores ya las manejamos en todo, solo que no nos pertenecen”.
Finalmente, sostuvo que esta reforma se suma a la discusión de la Ley General de Aguas y evidencia “la verdadera cara de este gobierno, que es neoliberal, que es de derechas y que le está dando la espalda a millones de personas que votaron por él”.
Para el Comité Nacional por las 40 Horas, el proyecto debe modificarse sustancialmente para cumplir con la promesa histórica de mejorar las condiciones laborales y reducir efectivamente la jornada en México.


