Tras un año complicado, constructores queretanos ven esperanza en el tren México–Querétaro
La CMIC confía en que 2026 traerá mejores oportunidades con nuevas obras pluviales anunciadas por el gobierno estatal y el arranque del tren impulsado por la federación.
Tras un “año difícil” para el gremio, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Querétaro confía en que las obras pluviales anunciadas por el gobernador Mauricio Kuri y el arranque del tren México–Querétaro impulsado por la administración federal reviertan el panorama para 2026, afirmó Álvaro Ugalde Chaparro.
Ugalde explicó que 2025 se caracterizó por una baja ejecución de obra pública: al noveno mes, la Secretaría de Obras del estado llevaba apenas ejecutados alrededor de 620 millones de pesos, una cifra que, dijo, resulta insuficiente para la cantidad de empresas que dependen de proyectos gubernamentales. En contraste, sólo los municipios de Querétaro y El Marqués suelen ejecutar en conjunto cerca de mil millones de pesos al año en obra pública.
Ante ello, la CMIC ha solicitado reuniones con autoridades municipales y estatales para conocer los planes de obra anual 2026 y coordinar la participación de empresas locales desde el arranque de los proyectos. Además, aseguró que ya hay acercamientos con la Secretaría de la Defensa Nacional y contratistas del proyecto ferroviario para que constructores queretanos participen en estaciones y obras complementarias (electricidad, hidráulica, estructura metálica y acabados) cuando se precise la ubicación de las paradas.
https://www.instagram.com/reel/DQIv2H_jN9k/?igsh=MW9pNXB3YW1pc2Z2dA==
El dirigente añadió que, según estimaciones preliminares, el impacto total del tren a lo largo de la ruta podría ascender a cientos de miles de millones de pesos, con una porción significativa destinada al estado; mientras tanto, una partida inicial de alrededor de 8 mil millones fue prevista en el presupuesto federal para impulsar trabajos tempranos, principalmente movimiento de tierras y tramos de terracería.
“Esperamos que el inicio formal de obras en enero permita detonar empleo, arrendamiento de maquinaria y participación de la mano de obra local”, concluyó Ugalde, que llamó a una asignación presupuestal más ágil y a la coordinación entre órdenes de gobierno para que la obra pública beneficie efectivamente a las empresas de Querétaro.


