Presa de Zimapán supera su capacidad y se evalúa nuevo desfogue controlado
La presa de Zimapán alcanzó el 102% de su capacidad y autoridades analizan un nuevo desfogue preventivo. Se instalará un puesto de mando en Cadereyta para coordinar acciones y proteger a la población de posibles afectaciones
La presa de Zimapán ha superado nuevamente su capacidad de almacenamiento, alcanzando el 102%, lo que ha puesto en análisis la posibilidad de realizar un nuevo desfogue controlado en los próximos días. Así lo informó el coordinador estatal de Protección Civil de Querétaro, Javier Amaya Torres.
Aunque se prevén lluvias ligeras en la región, estas podrían ser suficientes para incrementar el nivel del embalse. Por ello, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) analiza liberar agua de forma preventiva para evitar riesgos mayores.
A partir del 9 de octubre se instalará un puesto de mando en la comunidad de La Mora, en el municipio de Cadereyta, con el objetivo de coordinar acciones preventivas. Se distribuirán despensas a las familias de zonas vulnerables y se levantará un nuevo censo para identificar a personas con enfermedades crónicas o condiciones especiales que pudieran requerir evacuación anticipada.
Amaya Torres recordó que el desfogue anterior provocó daños en caminos rurales, algunos de los cuales apenas estaban siendo reparados, por lo que de confirmarse un nuevo desfogue se espera un incremento en el cauce del río.
“Ya estamos en la etapa final de la temporada fuerte, aunque oficialmente termina en noviembre. Es posible que haya más desfogues”, indicó.
Por su parte, el vocal ejecutivo de la Comisión Estatal de Aguas (CEA), Luis Alberto Vega Ricoy, informó que, aunque el desfogue aún no ha sido autorizado, la presa ya rebasó su Nivel de Aguas Máximas Ordinarias (NAMO), que es de 1,560 metros sobre el nivel del mar, alcanzando actualmente los 1,560.64 metros.
Vega Ricoy explicó que el comité técnico conformado por Conagua y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) evalúa permitir un almacenamiento temporal de hasta 1,562 metros, siempre que no se comprometa la infraestructura de la presa. Si las lluvias disminuyen, se podría evitar el desfogue; de lo contrario, este se realizaría a inicios de la próxima semana.
En caso de llevarse a cabo, el funcionario aseguró que el desfogue sería de menor duración que el anterior y se aplicarán medidas de mitigación para reducir su impacto.
Finalmente, detalló que el Acueducto II —encargado de abastecer a la zona metropolitana de Querétaro— deberá cerrarse temporalmente durante el proceso, aunque se cuenta con reservas suficientes para evitar afectaciones significativas.


