Comunidad despide a Matías Gómez Rodríguez en Santa Teresita del Niño Jesús
La misa, presidida por el sacerdote local, fue un homenaje a la vida de Matías y a la forma en que su existencia unió a tantas personas
Familiares, amigos y miembros de la comunidad se reunieron este martes en el templo de Santa Teresita del Niño Jesús, en la colonia El Campanario, para despedir a Matías Gómez Rodríguez, joven de 19 años que perdió la vida durante las intensas lluvias del fin de semana pasado en Querétaro. Su cuerpo fue hallado en un canal pluvial de la colonia Felipe Carrillo Puerto, arrastrado por la corriente de agua tras ser visto por última vez caminando por la avenida 5 de Febrero la madrugada del sábado 23 de agosto.
El templo se llenó de flores blancas, velas y humo de incienso, mientras los asistentes vestían mayormente de blanco, en un gesto de paz y unión. Durante la ceremonia, se lanzaron palomas al cielo, simbolizando esperanza y despedida, y el ambiente estuvo cargado de emoción y solemnidad.
Su madre recordó con lágrimas los momentos de alegría y ternura que compartió con Matías, evocando su capacidad para hacer amigos y llenar de luz a quienes lo rodeaban:
“Matías no fue luz. Matías es luz. Puedo llorar y cerrar mi mente… o puedo hacer lo que a ti te gustaría, sonreír, abrir los ojos, amar y seguir adelante.”
La prima Carlotita recordó cómo Matías logró unir a las personas, incluso en los momentos más difíciles, movilizando a familiares y amigos en su búsqueda y demostrando la fuerza de su espíritu:
“Durante esos días se generó algo inmenso, personas compartiendo, ayudando, rezando, moviéndose sin descanso. Esa fuerza solo la generas tú, Matías.”
Su prima Cecilia evocó la risa contagiosa de Matías y cómo su presencia iluminaba cualquier lugar, dejando una huella imborrable en la familia y la comunidad:
“Hoy te llevamos dentro con un amor inmenso que no se apagó. Te celebramos, te honramos y aunque no podemos abrazarte con los brazos, te abrazamos con el alma.”
La misa, presidida por el sacerdote local, fue un homenaje a la vida de Matías y a la forma en que su existencia unió a tantas personas. Se recordaron sus virtudes, su alegría y su capacidad para irradiar amor, mientras la comunidad compartía palabras, abrazos, aplausos y silencios llenos de respeto.


