Red de reciclaje en la Sierra Gorda crece a 800 toneladas mensuales; Peñamiller se consolida como punto clave de acopio
El Centro de Acopio de Valuables Reciclables en la comunidad de La Estación, en Peñamiller, forma parte de una red de 175 centros impulsada por el Grupo Ecológico Sierra Gorda, que ha incrementado la recuperación de residuos de 180 a 800 toneladas mensuales mediante organización comunitaria, infraestructura y educación ambiental
El esfuerzo comunitario para recuperar residuos en la Sierra Gorda de Querétaro ha logrado un crecimiento significativo en los últimos años. Actualmente, la red de reciclaje impulsada por el Grupo Ecológico Sierra Gorda alcanza 800 toneladas mensuales de materiales reciclables, resultado de la organización de recicladores y habitantes de distintas comunidades.
Uno de los puntos clave de esta estrategia es el Centro de Acopio de Valuables Reciclables ubicado en La Estación, comunidad del municipio de Peñamiller, donde se concentran materiales como vidrio, plástico, cartón, papel y metales provenientes de la región.
Durante un recorrido por el lugar, Apolina Molina explicó que el incremento en el volumen de residuos recuperados ha sido resultado del fortalecimiento de los centros de acopio y del trabajo con recicladores locales.
“Cuando yo llegué hace tres años manejábamos un dato de 180 toneladas mensuales. El año pasado ya eran 480 toneladas y en este semestre estamos hablando de 800 toneladas”, señaló.
La red está integrada actualmente por 175 centros de acopio comunitarios, muchos de ellos instalados en viviendas particulares, donde los recicladores almacenan los materiales hasta reunir suficiente volumen para venderlos a centros de mayor capacidad.
“Son centros pequeñitos que muchas veces están en las casas. Juntan una o dos barcinas al mes y todo eso se lo venden a uno de los 10 centros de acopio más grandes”, explicó.
El centro de Peñamiller es uno de esos espacios donde se concentra el material proveniente de distintas comunidades, antes de ser enviado a empresas recicladoras en la ciudad de Querétaro.
El sitio es operado por Federico Maqueda Vargas, quien desde hace alrededor de 14 años trabaja en la separación y almacenamiento de residuos reciclables.
En promedio, el centro recibe cada semana alrededor de 200 kilos de plástico duro, 700 kilos de cartón y entre 700 y 800 kilos de PET, que posteriormente son clasificados para su comercialización.
De acuerdo con el reciclador, uno de los principales retos para esta actividad en la región es el traslado de los materiales hacia los compradores, ya que las empresas recicladoras se encuentran en la ciudad de Querétaro.
“Lo que se nos atora es el traslado. Este material es muy voluminoso y la empresa que nos lo compra viene desde Querétaro, entonces no siempre es costeable venir hasta acá”, explicó.
Para fortalecer el trabajo de los recicladores, el Grupo Ecológico Sierra Gorda ha brindado apoyos como barcinas —costales de gran tamaño para almacenar residuos—, techos, pisos de concreto y remolques que permiten mejorar la capacidad de acopio.
“Les dotamos de barcinas, techos, pisos o remolques, lo que ellos necesitan para hacer mejor su labor y eso da mejores resultados”, señaló Molina.
Además de la infraestructura, el proyecto busca impulsar el reciclaje como una actividad económica para las familias de la región.
“Lo que queremos es que ellos comiencen a pensar que tienen un negocio de emprendimiento. Antes lo tenían tirado en bolsas, ahora lo cuidan porque dicen: es mi negocio”, comentó.
Con el tiempo, esta organización ha permitido que más habitantes separen sus residuos en lugar de quemarlos o tirarlos en espacios abiertos.
“Cuando llegamos a muchas comunidades la gente tiraba o quemaba el plástico. Poco a poco se les explicó cómo separarlo y hoy ya lo traen más organizado”, explicó el reciclador.
Otra de las estrategias implementadas son los llamados maratones de reciclaje, jornadas en las que recicladores acuden a distintas comunidades para comprar materiales directamente a los habitantes, lo que permite recuperar residuos que de otra forma terminarían contaminando el entorno.
Con esta red comunitaria, la Sierra Gorda de Querétaro ha logrado consolidar un sistema de recuperación de residuos que no solo contribuye al cuidado ambiental, sino que también genera ingresos para familias que participan en la cadena del reciclaje.


