Impulsan manejo de residuos orgánicos con cámaras biológicas en la Sierra Gorda
El Grupo Ecológico Sierra Gorda promueve el uso de cámaras biológicas para transformar residuos orgánicos en composta en municipios serranos como Pinal de Amoles y Jalpan de Serra, con el objetivo de reducir basura y emisiones contaminantes
El manejo de residuos orgánicos en la región serrana de Querétaro busca transformarse mediante el uso de cámaras biológicas, una tecnología que permite convertir desechos alimentarios en composta y reducir el impacto ambiental que genera su disposición final.
Durante una demostración del proceso, Apolinar Morales, integrante del Grupo Ecológico Sierra Gorda, explicó que un estudio realizado con apoyo del Gobierno del Estado identificó que más de la mitad de los residuos generados en la región son orgánicos.
“Aquí en la Sierra Gorda tenemos un estudio de generación y caracterización que se hizo con apoyo del gobierno del estado, donde nos dimos cuenta que el 52% de los residuos que se generan son orgánicos”.
Señaló que, en muchos casos, estos residuos terminan en tiraderos clandestinos o rellenos sanitarios, lo que provoca contaminación.
“Estos orgánicos terminan en un tiradero clandestino o en un relleno sanitario mal manejados, generando lixiviados y gases de efecto invernadero”.
Ante ello, explicó que la propuesta es aprovechar esos desechos mediante un sistema de digestión biológica que evita la descomposición convencional de la basura.
“Se está consiguiendo esta tecnología que se le llaman cámaras biológicas; trabaja con una bacteria termofílica del agua de Texcoco. Es una tecnología mexicana que funciona muy bien para el manejo de residuos orgánicos”.
Transformación de residuos en composta
El proceso consiste en triturar los residuos orgánicos y colocarlos dentro de cámaras donde actúa la bacteria, la cual acelera la digestión de los desechos.
Juan, uno de los operadores del sistema en la región, explicó que la materia orgánica se mezcla dentro de las cámaras hasta convertirse en tierra.
“Por medio de una picadora se pica todo lo que entra a las cámaras y con lo mismo que ya tiene abajo se va moviendo y se va juntando todo hasta que se va formando la tierra”.
Entre los residuos que pueden procesarse se encuentran:
• cáscaras de frutas
• restos de verduras
• huesos y carne
• vísceras y grasas
• flores y residuos de florerías
La bacteria se mantiene activa dentro del sistema, por lo que no es necesario agregarla constantemente.
“Cuando ya logramos que la bacteria se adapte, comienza a digerir los residuos todos los días y cuando haces cosecha de tu composta dejas una capa que es la que alimenta el siguiente proceso”.
Proyecto regional
El proyecto comenzó en 2022 y actualmente cuenta con 24 cámaras biológicas distribuidas en cuatro municipios de la Sierra Gorda, entre ellos Jalpan de Serra y Pinal de Amoles.
“Ahorita tenemos distribuidas 24 cámaras en los cuatro municipios y tenemos una capacidad de trabajar 4,800 litros diarios de residuos orgánicos”.
Las cámaras pueden recibir alrededor de 200 litros diarios de residuos, que en aproximadamente un mes se transforman en composta.
De acuerdo con Morales, cada módulo puede producir entre 10 y 13 costales de composta, que en el mercado pueden alcanzar un precio aproximado de 250 pesos por costal.
Reducción de basura enviada a rellenos sanitarios
Por su parte, el director de Servicios Públicos Municipales de Pinal de Amoles, Omar Olvera Guerrero, señaló que el proyecto ha permitido reducir la cantidad de residuos que se transportan a rellenos sanitarios en otros municipios.
Explicó que anteriormente los camiones trasladaban hasta 12 toneladas de residuos por viaje, mientras que ahora se envían alrededor de 8 toneladas, ya que parte del material orgánico se procesa en las cámaras.
“Ahorita ha reducido los viajes; estamos manejando como 8 toneladas porque todo lo orgánico que se está trabajando ya se mete a las cámaras biológicas”.
Además, indicó que el municipio realiza campañas de capacitación para que restaurantes, florerías, mercados y carnicerías separen sus residuos antes de entregarlos al sistema de recolección.
“Damos capacitaciones a restaurantes, florerías y al mercado local para que nos manden los residuos separados”.
El funcionario añadió que el proceso de separación de basura en el municipio tiene más de una década, aunque en los últimos años se ha reforzado para mejorar el manejo de residuos.
“Este proceso se maneja desde hace como 15 años, pero hace unos cuatro años se volvió más estricto”.


