7 de cada 10 veterinarios en Querétaro han sufrido agresiones; 70% ha pensado dejar la profesión
CEMVEPEQ documenta violencia en consultorios y hospitales; académico de la UAQ advierte que los casos han escalado incluso a asesinatos en el país
El 70% de los médicos veterinarios en el estado sufrió al menos una agresión entre enero de 2025 y enero de 2026, con un promedio de 2 incidentes por profesional, según resultados preliminares de una investigación del Colegio Estatal de Médicos Veterinarios de Pequeñas Especies de Querétaro (CEMVEPEQ).
Las agresiones documentadas incluyen violencia verbal (65%), amenazas (42%), hostigamiento en redes sociales (41%), acoso telefónico (30%), daños a centros de trabajo (4%) y agresión física (3%). “Estamos hablando de violencia real. Violencia que ocurre dentro de consultorios, hospitales veterinarios y espacios de trabajo”, señala el boletín.
A pesar de la incidencia, solo el 11% de los casos derivó en una llamada al 911 y apenas el 8% se denunció ante la Fiscalía. Entre las razones para no denunciar, el 55% considera que los hechos “no van a escalar”, el 20% desconoce el proceso y el 15% refiere falta de tiempo. “Lo que hoy presentamos probablemente es solo una fracción de la realidad”, advierte el Colegio.
José Guadalupe Gómez Soto, director de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Autónoma de Querétaro, explicó que la intención es visibilizar la problemática que enfrenta el gremio.
“Lo que nosotros queremos hacer el día de hoy es visibilizar esta problemática que hay, en la cual el veterinario lo único que quiere es hacer su trabajo”, expresó.
Detalló que muchas agresiones ocurren cuando los animales son llevados en estados avanzados de enfermedad o cuando no se siguen las indicaciones médicas. “No todo es cien por ciento responsabilidad del médico veterinario”, subrayó.
El boletín también aclara que no se trata de una falla de comunicación profesional: el 91% de los veterinarios explica personalmente los riesgos y complicaciones de los procedimientos, el 70% dedica el tiempo necesario para aclarar dudas y el 80% solicita consentimiento informado firmado. Sin embargo, las agresiones suelen detonarse cuando existen expectativas irreales sobre el tratamiento, inconformidad con los costos o negativa a aceptar el fallecimiento del paciente.
“La medicina veterinaria no es infalible, ninguna ciencia médica lo es. Trabajamos con seres vivos, con procesos biológicos complejos y muchas veces intervenimos cuando el estado clínico ya es crítico”, señala el documento.
Gómez Soto advirtió que la violencia contra el gremio no es un tema menor: “Ha habido muertes, o sea, la violencia ha llegado a extremos en las cuales se han asesinado médicos veterinarios a nivel nacional”.
El impacto es tal que el 70% de los profesionales ha considerado dejar de ejercer, en un contexto de desgaste emocional y estrés crónico.
Además, el Colegio informó que este año se tiene conocimiento de una denuncia formal en Fiscalía por usurpación de profesión en una clínica del municipio de El Marqués, por lo que exhortó a la ciudadanía a verificar que quien atienda a sus mascotas sea un médico veterinario zootecnista titulado y con cédula profesional.
Finalmente, el gremio solicitó a las autoridades facilitar los mecanismos de denuncia y generar canales de acompañamiento institucional para atender formalmente la problemática.




