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La memoria cobra vida en de Querétaro; comienza el Día de Muertos en el Panteón del Cimatario

Por Mánelick Cruz Blanco - 01/11/2025

En el primer día de conmemoración, familias queretanas colman los pasillos del panteón con música, velas y flores de cempasúchil. Mientras tanto, autoridades municipales activan un operativo que incluye ambulancias, vigilancia y cuidados especiales para la niñez ante las fosas abiertas. Alrededor del camposanto, florerías, puestos de comida y músicos creando una atmósfera de duelo-fiesta que convierte el lugar en un altar colectivo de memoria

 La memoria cobra vida en de Querétaro; comienza el Día de Muertos en el Panteón del Cimatario

El cielo de noviembre se viste de naranja y violeta. En el Panteón Municipal del Cimatario las tumbas se convierten en jardines de luz y olor: cempasúchil recién cortado, veladoras parpadeantes, risas de niños entre lápidas y músicos afinando sus instrumentos para entonar melodías al oído de los que ya partieron.

Las familias llegan con flores, tamales, guitarras, fotos antiguas, papel picado que danza con el viento. Las calles aledañas al panteón se han transformado en un corredor donde florerías, puestos de atole y pan de muerto esperan a los visitantes; cada ramo, cada vela, cada canción es parte de una tradición que abraza la vida desde el recuerdo.

Dentro del recinto la vista se abre al horizonte de la memoria: se advierten fosas abiertas —espacios jóvenes y aún sin cerrar— que señalan la continua necesidad de espacio para los que se van. Las autoridades, conscientes del desafío, han informado que este panteón tiene capacidad para miles de fosas: unas 11 320 en uso, de las cuales ya cerca de 11 000 estaban ocupadas según datos municipales.

Acompañando esta escena está el equipo de la coordinación de Protección Civil del municipio, encabezado por Francisco Ramírez Santana. En su mensaje a los visitantes advierte: “Pedimos cuidar a las infancias ante riesgos como picaduras de insectos o caídas en fosas abiertas. También hidratarse y, quien la necesite, portar sus medicinas”. Además informó que “en todos los panteones de la capital” se instalaron ambulancias, controles de seguridad y brigadas de limpieza para garantizar una jornada segura.

La jornada avanza y se convierte en un ritual comunitario: niños con veladoras, adolescentes tomando fotos, abuelos que recuerdan. Los músicos recorren los pasillos y entonan: “Amor eterno”, “Mi viejo”, “Si te vas…”. Las tumbas se transforman en altares personales convertidos en altares colectivos, tejidas por el papel picado, el olor del cempasúchil, el humo de las veladoras, la tierra aún húmeda.

Panteón del Cimatario, fundado hacia las primeras décadas del siglo XX, es uno de los cementerios más antiguos y grandes de la capital queretana. Está en la colonia Cimatario, sobre la calle Ingeniero Luis M. Vega. Aunque aquí descansan principalmente familias locales, su historia forma parte de la memoria viva de la ciudad. Entre sus pasillos de tierra húmeda se mezclan lápidas centenarias, nichos recientes y una infinidad de cruces adornadas con flores frescas.

Se sabe que es uno de los cementerios municipales principales de Querétaro, con una gran carga de historia local, de familias que aquí descansan generaciones enteras.

Y mientras la tarde se oscurece, las luces de las velas dibujan figuras sobre las lápidas, el murmullo de los recuerdos se hace canción y el Panteón Cimatario abraza a quienes visitan, no sólo a los muertos, sino la vida que los recuerda.

Entre el aroma de las flores y el canto improvisado de las familias, también hay presencia institucional. Francisco Ramírez Santana, titular de la Coordinación de Protección Civil del municipio, recorre el lugar junto a su personal y advierte con serenidad:

Informó que en todos los panteones de la capital se ha dispuesto un dispositivo de seguridad con ambulancias, paramédicos y control de accesos, además de brigadas de limpieza y vigilancia para que la jornada transcurra en orden y sin incidentes.


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