Acompañante Resiliente combate estigmas y garantiza una infancia protegida pese al encarcelamiento de sus madres
La Procuraduría de Protección de Querétaro busca evitar que niñas, niños y adolescentes enfrenten discriminación o rupturas afectivas por la reclusión de sus madres
El programa Acompañante Resiliente se ha convertido en una herramienta clave para evitar que hijas e hijos de mujeres privadas de la libertad enfrenten estigma, abandono emocional o rupturas familiares. La procuradora María Susana Ramírez Díaz explicó que la estrategia brinda un espacio seguro donde madres e hijos pueden reconstruir dinámicas de convivencia dentro del penal.
“Se trata de que tengan una vida normal… que eso no sea un límite ni un obstáculo para un sano crecimiento”, afirmó.
El esquema opera mediante diagnósticos, trabajo con cuidadores y sesiones de escucha que permiten abordar dudas jurídicas, situaciones escolares y procesos emocionales derivados del encarcelamiento.
“El temor de muchas mamás era que pudiéramos quitarles a sus hijos… al contrario, es apoyarlas en todo lo que necesiten”, explicó.
El programa ha crecido: actualmente se atiende a seis familias de manera directa y en 2026 se integrará una nueva lista de 20 mujeres. Para la procuraduría, reducir la invisibilización de estos menores es una prioridad.
“Lo que buscamos es que los niños no sufran estigmatización y vivan un desarrollo digno, visible como cualquier otro”, sostuvo Ramírez.
La funcionaria puntualizó que el acompañamiento es posible gracias a la colaboración de las familias cuidadoras, quienes también reciben orientación psicológica y talleres de apoyo parental.


