Darlo todo salvando vidas; así es la jornada de un camillero en el Hospital General de Querétaro


Por Carmen Galván el 01/06/2020
 Darlo todo salvando vidas; así es la jornada de un camillero en el Hospital General de Querétaro

Foto: Especial

Con más de 23 años de experiencia en el Hospital General Regional de Querétaro, Luis Felipe Pérez habló con Códice Informativo sobre el impacto que ha tenido en su rutina la pandemia de COVID-19

Luis Felipe Pérez tiene 45 años y desde hace 23 labora como camillero en el Hospital General de Querétaro, espacio destinado para atender a pacientes positivos de COVID-19. De acuerdo con su testimonio, el nivel de estrés en la institución siempre es alto, pues se trabaja con seres humanos y no con herramientas, por lo que un error puede ser fatal.

La labor de un camillero corresponde al traslado de pacientes al interior del hospital, ya sea para un estudio o cambiarlos de cubículo, así como también trasladar a los cadáveres para llevarlos a la morgue, siempre con sumo respeto y cuidado.

Luis Felipe destaca que en ocasiones se han visto rebasados en su trabajo, sin embargo, esta pandemia ha fortalecido el trabajo en equipo, así como el cuidado entre compañero, lo que les que ha llevado a identificarse como una familia.

Son vidas, vuelvo a lo mismo, no son tornillos y tuercas; son vidas y debemos de pensar en eso (…) ahora aquí en el hospital hemos aprendido también a que yo te debo de cuidar, yo me debo de cuidar, nos cuidamos entre compañeros; estamos viendo que realmente nos importamos”, enfatizó.

Asimismo, reconoce que la pandemia de COVID-19 le ha dejado grandes enseñanzas, como valorar cada momento que se presenta en la vida, así como disfrutar casa segundo y minuto, ya se bueno o malo.

Disfruto cada segundo, cada fracción de segundo, cada minuto, cada hora lo disfruto (sic), sea malo o sea bueno, de lo malo se aprende y de lo bueno se divierte, hay que divertirnos. Me ha enseñado unidad y valor (la pandemia), muchos compañeros me han demostrado humildad y respeto, he aprendido eso más de lo que lo entendía”, aseveró.

En cuanto a la relación con su familia, comparte que ha extremado las medidas, pues uno de sus integrantes tiene el sistema inmunológico bajo, por lo que ha aumentado su disciplina para asearse antes de dejar el hospital, así como cuando llega a su hogar.

Enfatiza que no ha tenido miedo de que algo malo le pudiera pasar a él, si no que todos sus temores han sido enfocados hacia el bienestar de su familia. Por otro lado reconoce que otros sentimientos que ha manifestado son coraje y frustración, principalmente por las personas que siguen sin acatar las medias preventivas y se van de fiesta por no creer en la enfermedad.

Frustración, frustración yo creo, que lo que he tenido un cúmulo de sentimientos coraje, miedo, pero no un miedo hacia a lo laboral, sino un miedo a hacia la familia. Nosotros sabemos a lo que nos exponemos, nos preparamos y realmente sabemos que somos capaces, el cuidar a la familia es lo que nos detiene mucho, el miedo de contagiar a la familia”, señaló.

Por último, pide a las personas que caigan en la cuenta de que sin el personal de salud, las personas morirían, por lo que los invita a buscar fuentes de información confiable para que lean sobre la enfermedad y no crean cualquier cosa que les dicen.

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