El “Caso Querétaro” del PRI


Por Andrés González el 14/02/2020

Con el nuevo liderazgo de Paul Ospital como presidente del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional PRI en Querétaro – y que se sigue […]

Con el nuevo liderazgo de Paul Ospital como presidente del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional PRI en Querétaro – y que se sigue amacizando, ayer se reunió con ex delegados federales de este estado – el caso JJRR sigue corriendo por doble vía, ambas de pendientes resolución legal, tanto interna como extra jurisdicción partidista.

Y es que apenas el jueves 12 del mes que corre, es el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación TEPJF la instancia que ordena al CEN del PRI respetar la paridad de género, específicamente en la decisión del nombramiento para sus delegaciones estatales.

Todo porque la paridad de género tiene ya rango constitucional y es aplicable a todas las instancias públicas, incluyendo partidos políticos. Y no solamente se da en las candidaturas para cargos de elección popular, sino también en sus estructuras internas.

Y esto desde luego incluye al CDE de Querétaro que se encuentra en plena etapa de reestructuración.

Veremos.

Allá, en el CEN, de 20 designaciones para delegados en otras tantas entidades del país, este partido solo escogió a una mujer, por lo que la Sala Superior del TEPJF ordena aplicar el criterio de paridad total constitucional y exigir que exista esa paridad negada en las 32 – van 20 – entidades donde se designaron nuevos delegados.

Y también podría tener que ver con Querétaro.

Para ello, el CEN del PRI tiene un plazo no mayor a los 60 días naturales.

Del 6 de junio del 2019 a la fecha, el PRI designó a 20 delegados para otro tanto número de estados. Estos son los casos de Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, CDMX, Colima, Durango, Guerrero, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Tamaulipas, Veracruz y Tabasco. De estos, en solamente un estado se designó a una mujer.

Esta anómala designación, fue impugnada desde el pasado mes de diciembre por la militante Blanca Patricia Gándara Pech, al considerar – y hoy el TEPJF le da la razón – que se vulneró el mandato constitucional de paridad de género.

Y a finales del mes de noviembre el CEN del PRI menosprecio esa impugnación, pero en las instancias superiores electorales la consideración no fue desechada y esta misma semana ordena hacer efectiva esa paridad. Y el partido tiene 60 días – que ya son menos al día de hoy – para enmendar ese “descuido”.

Pero ¿Esto en que incumbe al CDE de Querétaro?

Que aquí, todo el proceso interno de este partido para la elección del nuevo presidente, se realizó con un delegado en funciones de presidente, con emisión de convocatoria y todo, en donde resultó electo Paul Ospital.

Si bien compete al CEN el “Caso Querétaro”, este podría aplicar esa remoción del delegado y atender la paridad de género en alguno de los otros 19 estados en donde el PRI no tuvo elección interna. O bien, de los 12 restantes comenzar la designación de damitas y solo mover tres solamente. Tiene 60 días para planearlo y hacer efectivos estos cambios.

En tanto, aquí el delegado Jorge Meade Ocaranza manifestó su confianza en que la Comisión de Justicia Partidaria del CEN de este partido, apegada en estricto a derecho, ratifique por este hecho en particular su resolución, mediante el cual fuera destituido Juan José Ruiz de su cargo.

Por su parte – y esta es la otra vía – el Tribunal Electoral del Estado de Querétaro desechó la impugnación que presentó JJRR en contra de la convocatoria e iniciada por un militante de apellido Pantoja por considerar que no se tenían argumentos fuertes y “porque – considera Meade – se debe de respetar la autodeterminación de los partidos en sus procesos internos” ya que hubo quórum legal en la sesión de los delegados políticos, máximo organismo interno de los partidos.

Todo esto en tanto es el propio CEN de ese partido quién se deberá pronunciar por el “Caso Querétaro” del PRI y seguramente lo hará de tal manera que no altere el proceso electoral reciente.

Veremos.