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Movilidad, tradición y plusvalía: el Tren México–Querétaro trastocará la vida alrededor de las vías

Por Mánelick Cruz Blanco - 05/03/2026

La construcción de la estación del Tren México–Querétaro ya modifica la dinámica en colonias cercanas a las vías. Entre desalojos previstos, presión inmobiliaria y promesas de diálogo, vecinos enfrentan una transformación urbana que apenas comienza.

 Movilidad, tradición y plusvalía: el Tren México–Querétaro trastocará la vida alrededor de las vías

La llegada del Tren México–Querétaro no solo significa el regreso del transporte ferroviario de pasajeros al estado; para quienes viven junto a las vías, implicará una transformación profunda de su entorno inmediato. En los barrios y colonias aledañas a donde se proyecta la nueva estación, las rutinas diarias ya se ven alteradas por mediciones, delimitaciones y trabajos técnicos que anticipan cambios mayores.

De acuerdo con información oficial, al menos 25 familias serán afectadas directamente en el polígono inmediato a la estación. Sin embargo, se puede esperar que la dimensión del impacto sea mayor a esa cifra pues otras colonias y viviendas también resentirán los efectos de las obras, pues fueron construidas sobre espacios federales.

Historias de los alrededores

Entre los habitantes que se verán afectados se encuentra Federico Peña, quien señala que le tomó más de dos décadas regularizar su predio, obtener clave catastral y comenzar a pagar predial como cualquier otro ciudadano del municipio.

Durante años, familias enteras gestionaron documentos, realizaron pagos y cumplieron requisitos administrativos para salir de la informalidad y alcanzar estabilidad jurídica.

“Nosotros tardamos más de 20 años en regularizar nuestros predios. Ya todos tenemos nuestra clave catastral, ya pagamos predial y ya nos llega el recibo.” Para Peña, el sentimiento predominante es de desconcierto.

Habrá diálogo con habitantes de las vías por estación del Tren México–Querétaro en la capital: Lajous

“La inquietud de nosotros es: ¿para qué tardamos tantos años? Ya libramos el derecho de vía tanto de un lado como del otro”, asegura.

Sostiene que las viviendas regularizadas quedaron fuera del derecho ferroviario y que respetaron la delimitación establecida.“Yo también me he estado informando y no hay información clara. El gobierno federal lo está manejando, pero nosotros ya respetamos el derecho de vía”.

En la franja ferroviaria también viven herederos de antiguos trabajadores del sistema ferroviario nacional. Algunos habitan viviendas adaptadas en antiguos vagones; otros crecieron en predios vinculados históricamente al ferrocarril.

En entrevistas previas realizadas en 2024, Lupita Ponce, integrante de esta comunidad, subrayó el arraigo histórico que mantienen con el tren. lugar.

La lucha de una comunidad ferrocarrilera en Querétaro: unión y resistencia ante el desalojo

“Nosotros somos herederos de ferrocarrileros. Aquí crecimos, aquí trabajaron nuestros padres y abuelos.”

Para estas familias, el posible desplazamiento no solo implica una mudanza, sino la ruptura de una identidad construida durante generaciones en torno a las vías y los patios de maniobra. No obstante, varios de estos casos carecen de regularización formal, lo que incrementa su vulnerabilidad frente a procesos de negociación o reubicación.

En paralelo, vecinos que no están dentro de la franja directamente intervenida advierten otro efecto: el aumento en las rentas y la presión inmobiliaria que se avecina.

Liz Rodríguez, quien ha vivido varios años en la zona, observa con preocupación cómo el anuncio de la estación ha comenzado a modificar la percepción del barrio. Su temor no es un desalojo inmediato, sino que el incremento progresivo de la plusvalía termine por desplazar a residentes históricos que no puedan absorber alzas en alquileres.

“Ya es una zona que se está gentrificando. Una de los temores sí es el incremento en las rentas”, señaló.

Federación promete consenso y acompañamiento

Desde la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), la titular Edna Elena Vega Rangel ha señalado que el proceso contempla levantamientos técnicos y sociales para identificar con precisión a las familias afectadas y establecer mecanismos de atención.

La funcionaria ha indicado que la intervención prioriza el diálogo y el consenso, y que cualquier adquisición o afectación debe realizarse con acuerdo previo de las personas involucradas, bajo esquemas de acompañamiento social.

SEDATU confirma desalojo de al menos 25 familias que habitan por las vías del tren en Querétaro

La narrativa federal insiste en que el proyecto ferroviario no busca vulnerar derechos, sino integrarse con responsabilidad social al territorio donde se desarrolla.

Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha defendido públicamente el proyecto ferroviario y ha destacado el avance de los trabajos.

“Detrás de este avance del Tren hay muchísimo trabajo… si hay terrenos que tienen que adquirirse, además tiene que ser con consenso con la gente, nada por la fuerza, sino con razonamiento.” 

Sheinbaum ha sostenido que el proyecto se desarrolla bajo esquemas de diálogo y que existe respaldo social a la obra, subrayando que la infraestructura busca fortalecer la conectividad regional.

Conectividad, aspecto clave para el proyecto

Para el sociólogo Emiliano Duering Cufré, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Querétaro, el riesgo no está únicamente en los desalojos directos, sino en las transformaciones urbanas que pueden venir después.

“Los impactos sociales se dan a distintas escalas territoriales, pero también temporales.”

Explica que las estaciones de gran escala suelen detonar incrementos en el valor del suelo y cambios en el uso de suelo circundante, lo que puede derivar en desplazamientos indirectos.

Sin embargo, advierte que el aspecto más relevante alrededor de la obra es garantizar conectividad adecuada y segura.

“Si no se resuelve bien la conectividad, sobre todo peatonal, puede fragmentarse aún más la ciudad.”

Recuerda que estos barrios ya fueron divididos históricamente por las vías hace casi un siglo, por lo que limitar cruces a nivel o no ofrecer alternativas accesibles podría profundizar la segregación social y afectar la economía local.

“El paso peatonal por las vías es sumamente importante para la comunicación entre los barrios y para la economía del mercado. Si disminuye el tránsito, puede haber afectación al comercio y mayor estigmatización.”

Respecto a una potencial gentrificación, Duering Cufré, señala que esto se puede evitar acompañando la obra con planeación urbana integral, regulación del suelo y protección a comunidades consolidadas.

“La conectividad bien planeada puede democratizar oportunidades; mal gestionada, puede profundizar desigualdades.”

Más allá de los primeros efectos que la obra del tren ha generado en las comunidades que habitan las zonas aledañas, siguen persistiendo dudas sobre los alcances que tendrá la obra en el mediano y largo plazo.

El tren promete movilidad y múltiples beneficios que son difíciles de rechazar, sin embargo, la pregunta que permanece es cómo garantizar que ese desarrollo no deje atrás a quienes históricamente han habitado su trayecto.


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