Seguir haciendo diseño en tiempos de cambio

La inteligencia artificial está transformando las herramientas del diseño, pero no su esencia: observar, cuestionar, interpretar contextos y convertir nuevas posibilidades en soluciones capaces de responder a un entorno en constante cambio.
El diseño, como disciplina, siempre ha estado ligado al cambio, su historia es, en buena medida, la historia de nuestra capacidad para imaginar nuevas posibilidades, responder a necesidades emergentes y transformar nuestro entorno. Innovar no es algo que el diseño haya aprendido recientemente, forma parte de su propia naturaleza, está en su ADN como modelo de pensamiento y como una manera de entender y transformar la realidad.
A lo largo del tiempo, la disciplina ha evolucionado de la mano de los contextos sociales, económicos, culturales y tecnológicos, la aparición de nuevos materiales, procesos de producción, medios de comunicación y herramientas digitales ha transformado la manera en que diseñamos, pero no el propósito fundamental de hacerlo: observar, cuestionar, imaginar y proponer nuevas formas de relacionarnos con el mundo.
Hoy atravesamos nuevamente uno de esos momentos de transformación, la incorporación de tecnologías basadas en inteligencia artificial está modificando de manera acelerada las herramientas y los procesos con los que trabajamos y, sin duda, estamos frente a un hito que plantea preguntas importantes sobre nuestra práctica y sobre las competencias que necesitamos desarrollar como diseñadores. Sin embargo, esta no es la primera vez que el diseño se encuentra ante un escenario así, ni que sea necesario reinventar su esencia, porque la capacidad de adaptarse a nuevos contextos siempre ha sido parte de su naturaleza.
La tecnología cambia las herramientas, pero la capacidad de diseñar permanece, el reto está en entender cómo estas nuevas posibilidades pueden ampliar nuestra capacidad de explorar, experimentar y construir soluciones, sin perder de vista aquello que distingue al diseño: la capacidad de interpretar contextos, identificar oportunidades y dar sentido a lo que todavía no existe.
En el Tecnológico de Monterrey, Campus Querétaro, este 2026 celebramos 25 años de la Licenciatura en Diseño, un aniversario que representa una oportunidad para reconocer lo que hemos construido, pero también para mirar hacia adelante, mantenernos atentos a la evolución de la disciplina y seguir formando profesionales capaces de adaptarse, cuestionar y destacar en entornos cada vez más complejos y competitivos.
Porque si algo nos ha enseñado la historia del diseño es que cambiar no significa perder nuestra esencia, significa evolucionar con nuestro contexto. El diseño de mañana será, seguramente, diferente al de hoy, tendrá nuevas herramientas, nuevos desafíos y nuevas preguntas, pero seguirá teniendo en su ADN la capacidad de imaginar lo que aún no existe y convertirlo en posibilidad.
Alex Zetina Díaz, Director del Departamento de Diseño del Tecnológico de Monterrey, Campus Querétaro. [email protected]


