Misión Cuidar Querétaro

Tras el fracaso de la reforma electoral impulsada por el gobierno federal, el PAN sostiene que la iniciativa ignoraba el problema central del sistema democrático: la influencia del crimen organizado en los procesos electorales. Desde Querétaro, el partido afirma que seguirá defendiendo contrapesos y transparencia en las elecciones.
Hay ocasiones en política en las que uno no quisiera tener razón. Pero cuando la realidad termina confirmando lo que advertimos desde el primer momento, lo mínimo que se puede decir es: se los dijimos.
La reforma electoral impulsada por el gobierno federal naufragó porque nació mal planteada; la soberbia los cegó y la realidad les ganó. Pretendieron construir una reforma sin tocar el problema de fondo, sin querer atacar el verdadero problema de la democracia en México, sin querer sacar el narcodinero de las elecciones, dándole la espalda a la ciudadanía y excluyendo a las fuerzas políticas del país, como si la democracia pudiera rediseñarse desde un escritorio y por decreto.
Desde el inicio advertimos que una reforma electoral que no toca el problema del narcodinero simplemente no es una reforma, es un distractor. Porque mientras el crimen organizado siga financiando campañas, infiltrando candidaturas y presionando procesos electorales, hablar de democracia plena es, por decirlo suavemente, un ejercicio de imaginación. Pero claro, era más cómodo discutir cómo concentrar más poder que enfrentar el verdadero riesgo.
En Acción Nacional lo dijimos con claridad y lo seguimos sosteniendo: no seremos cómplices de reformas que ignoren el principal riesgo para la democracia mexicana. Si realmente queremos fortalecer nuestras instituciones electorales, el primer paso debe ser blindar las elecciones contra el crimen organizado y arrancar de raíz el problema del narcodinero. Todo lo demás es, en el mejor de los casos, una simulación.
En Querétaro sabemos que las cosas pueden hacerse de manera distinta, por eso desde el PAN seguiremos firmes en nuestra misión de cuidar Querétaro y de alzar la voz cuando sea necesario para cuidar también a México. Porque si algo quedó claro esta semana, es que la realidad siempre termina alcanzando a la soberbia. Y cuando eso pasa, lo único que queda es recordar que hubo quien lo advirtió desde el principio.
Martín Arango
Martín Arango es abogado por la Universidad Autónoma de Querétaro, donde también cursó especialidades en Justicia Constitucional y Amparo, y en Derecho Notarial, además de una maestría en Derecho. Complementó su formación con un máster en Gobernanza, Marketing Político y Comunicación Estratégica en la Universidad Rey Juan Carlos, en España. Desde 2016 es docente en la Facultad de Derecho de la UAQ, donde imparte materias relacionadas con derecho electoral y gobernanza.
En el ámbito público ha sido asesor en la LVI Legislatura del Estado, Delegado Municipal en Josefa Vergara y Hernández, Subsecretario de Gobierno del Estado y Secretario General de Gobierno del Municipio de Querétaro. Dentro del PAN ha ocupado diversos cargos y actualmente preside el Comité Directivo Estatal del partido en Querétaro.


