Cassez, García Luna y el debido proceso; juntos otra vez


Por Arturo Maximiliano García el 20/01/2020
 Cassez, García Luna y el debido proceso; juntos otra vez

Foto: Archivo

De un plumazo varios personajes del pasado volvieron a ocupar las primeras planas de los medios mexicanos. La detención de Genaro García Luna en Estados […]

De un plumazo varios personajes del pasado volvieron a ocupar las primeras planas de los medios mexicanos. La detención de Genaro García Luna en Estados Unidos vuelve a hacer al mismo ex Secretario de Seguridad Pública Federal un actor, pero ahora desde otra situación, así también a una de las posibles víctimas del excesivo poder que ejerció, Florence Cassez, y finalmente vuelve a hacer que volteemos los ojos a la máxima jurídica del debido proceso. García Luna, Cassez y el debido proceso vuelven a ser protagonistas en México, pero desde posiciones opuestas a la primera vez que coincidieron.

García Luna encabezaba la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), en diciembre de 2005 cuando fue detenida una banda de secuestradores que operaba principalmente en la Ciudad de México, conocida como Los Zodiacos. La detención de este grupo de delincuentes hubiera pasado prácticamente desapercibida, entre tanta nota roja y policiaca, sino fuera por dos situaciones, primero que las escenas transmitidas por televisión, que suponían ser una transmición en vivo del operativo y la captura, en realidad eran una recreación de los hechos convertida en una especie de reality show. Otra de las circunstancias que marcaron este caso fue que entre los detenidos se encontraba una ciudadana francesa que al final se haría más famosa que el mismo grupo de secuestradores, Florence Cassez, quien atrajo los el foco de la prensa y su historia misma fue la más interesante para las audiencias.

Florence Cassez fue inmediatamente juzgada por la opinión pública, ya que victimas de los Zodiacos manifestaron reconocer la voz de la francesa como participante activa en la tortura psicológica a la que sometían a sus víctimas, incluso integrantes de la banda de secuestradores se declararon culpables y señalaron la participación de ella también en la planeación de los secuestros perpetrados por este grupo y en el cobro del rescate que se exigía a los familiares.

Se trababa sin embargo de una nacional francesa, quien en todo momento argumentó su inocencia y su gobierno no la abandonó, incluso se comenta que su situación dentro de la cárcel era de un tratamiento especial, proveido aparentemente por su embajada. El asunto pasó luego a ser un tema diplomático, que llevó a una de las crisis más fuertes entre Francia y México durante el gobierno de Nicolás Sarkozy, quien exigió al gobierno de Felipe Calderón la liberación de Cassez, sentenciada a 60 años de prisión.

La mala fama de la procuración de justicia en nuestro país, el descubrimiento de la puesta en escena de García Luna, la presión del gobierno francés y el rescate de una figura jurídica trascendental para los derechos humanos, el debido proceso, fueron determinantes para que finalmente se le concediera la libertad a Cassez quien voló a Francia desde donde de vez en cuando platicó con los medios su experiencia, hasta que recientemente decidió contratacar por la vía judicial.

Cassez había dejado un legado muy especial en nuestro país, volver la atención de los juristas y los juzgadores al debido proceso. Se trata de un principio fundamental en todo proceso judicial, pero también uno que para algunos ha aparecido como parte de la puerta giratoria que aprovechan cientos de peligrosos delincuentes para salir libres y volver a delinquir, volver a entrar y salir de nuevo.

También es cierto que así como se ha liberado a violadores y asesinos por encontrar un resquicio jurídico en el debido proceso, la ausencia del debido proceso ha enviado por años a la cárcel a personas inocentes quienes ignoraban sus derechos o no tener una representación apropiada. Casos de estos lamentablemente ha habido muchos.

Genaro García Luna está hoy en la cárcel, Cassez está libre en Francia demandando al exsecretario a quien ella considera su victimario, y el debido proceso, indispensable en un estado de derecho, es hoy cuestionado sobre si es un hueco frecuente para delincuentes o una verdadera garantía de respeto a los derechos humanos en México.

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