La vacuna


Por Andrés González el 08/04/2021
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 La vacuna

Foto: Andrés González

Asistí, sin ningún contratiempo, al Estado Corregidora y mi delegación es la “Josefa Vergara y Hernández” cuando estos centros y simultáneamente, se dieron en el resto de las seis delegaciones de este municipio. 

Con la semana llegaron al municipio de Querétaro – además de las campañas electorales – las vacunas contra el SARS-COV2, también llamado COVID 19.

Y estas son un producto que “entrega el Gobierno Federal, con el apoyo de la Secretaria de Salud del Gobierno del Estado de Querétaro”, según se deja escuchar en uno de los altavoces que para informar de turnos, medidas de precaución o filas por orden alfabético, ahí se instalaron.

En este municipio de Querétaro, los sitios de vacunación fueron repartidos conforme a la Delegación Municipal donde se vive.

Asistí, sin ningún contratiempo, al Estado Corregidora y mi delegación es la “Josefa Vergara y Hernández” cuando estos centros y simultáneamente, se dieron en el resto de las seis delegaciones de este municipio.

El montaje para vacunación en la parte sur del Estadio, fue amplio, bien ventilado y totalmente en orden.

Desde antes de las ocho se vieron enormes filas. Por la primera letra de mi apellido, me correspondió a las 12 del día. Estuve ahí a las 11.30 horas.

Para esa hora, las filas eran largas, de unas  800 personas o más. Pero empezamos a movernos de una manera rápida. En cuestión de media hora ya estábamos en la antesala para ingresar a los enormes y blancos enlonados que ahí se colocaron.

Ya adentro, nos ubicaron en sillas que guardaban la rigurosa distancia de 1.5 metros entre una y otra. Y todos los presentes, absolutamente todos, con cubrebocas. Esta distancia, sin embargo, no se respetó en las filas.

A las orillas, abundaron los puestos ambulantes: de vendedores de frutas, de raspados de sabores, de personas que vendían banquitos para sentarse o bien, sobrillas para taparse del inclemente sol, en tanto llegábamos a los lugares cubiertos. Se colocaron igualmente un número abundante de sanitarios portátiles.

A eso de las 12 del día y con una temperatura cercana a los 30 grados, ya habíamos accedido a la sillería, colocada con orden y distancia, justo a la puerta sur del Estadio, al pie de las taquillas de esa zona.

Para entrar a este lugar, nos tomaron temperatura, nos pidieron comprobante de domicilio para verificar  que vivíamos en esta delegación, la credencial de elector – solo para comprobar residencia – y la CURP. A todos se nos colocó un brazalete plegable con la leyenda “vacunación”. Y con este ya puesto, nada más se nos exigió.

En el primer punto donde estábamos sentados, duraríamos escasos 15 minutos. Pasamos al segundo enlonado donde también ya estaba dispuesta sillería en cantidades similares – una mil por espacio – donde había un lugar dedicado a las personas mayores con alguna dificultad en el caminar. Y se les proporcionaron a estos,  sillas de ruedas; todos éramos de la tercera edad.

Ya frente a los lugares de vacunación, se nos informó el tipo de vacuna que recibiríamos – AstraZéneca –, la recomendación de no ingerir ningún tipo de bebida alcohólica durante tres días, sin que hubiera necesidad de suspender cualquier otro medicamento que estuviésemos tomando.

En este centro de vacunación, nos atendieron un total de 140 brigadistas, desde los que nos recibían en las filas, hasta los encargados de colocarnos la vacuna. Se tuvo la presencia discreta de la Guardia Nacional. “Esperamos vacunar, solo en este día, a unas 8 mil personas, en horario de las 8 de la mañana, hasta las tres de la tarde” me informó el enfermero Diego Montes, encargado de este puesto de vacunación.

Y una recomendación más que se nos entregó por escrito:

“Vigila tu salud después de aplicarte la vacuna. Cualquier signo o síntoma que presentes dentro de los 30 días después de la vacunación, favor de reportarlo de inmediato, esto nos permitirá darte la atención que requieras y mantener actualizado el perfil de seguridad de las vacunas”. Ahí mismo están las páginas de internet “vacunas covid.gob.mx” o los teléfonos de la Unidad de Inteligencia Epidemiológica y Sanitaria al 800-0044-800.

Si usted ya fue avisado, vacúnese. No duele, no hay riesgo alguno y en lo personal, no he tenido ningún síntoma. Es obligación del enfermero que la aplica, mostrarle la jeringa con el líquido que lleva. Cuando salí y con reloj en mano, solo había transcurrido una hora con 30 minutos.

Hay profesionalismo en estos centros y la vacuna es además, totalmente gratuita.

Tu familia, tus amigos y seres queridos, te lo vamos a agradecer.  

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