Crece la pobreza en México: ¿estrategia equivocada de la 4T o pandemia por COVID-19?


Por Staff Códice Informativo el 06/08/2021
 Crece la pobreza en México: ¿estrategia equivocada de la 4T o pandemia por COVID-19?

El informe del Coneval respecto a la pobreza en México presenta muchos matices que pueden contextualizarse con  el cambio de gobierno federal y el cambio en sus políticas públicas que cada nuevo gobierno trae consigo.

Algo es cierto: el número de personas que se encuentran en situación de pobreza aumentó en dos años en México. De acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social en México (Coneval), entre 2018 y 2020, el porcentaje de la población en situación de pobreza aumentó dos puntos porcentuales, lo que derivó en 3.8 millones de nuevas personas que pasaron a ser pobres.

El 5 agosto, el Coneval publicó su nuevo estudio respecto a los niveles de pobreza y reportó que en 2018, el 41.9 por ciento de la población se encontraba en pobreza, mientras que en 2020, el 43.9 por ciento de las personas que pasaron a esta situación. Es decir, el número de personas en situación de pobreza pasó de 51.9 a 55.7 millones de personas.

Asimismo,  el porcentaje de la población en situación de pobreza extrema presentó un incremento de 7 a 8.5 por ciento entre 2018 y 2020 y el número de personas en situación de pobreza extrema aumentó de 8.7 a 10.8 millones de personas.

El informe del Coneval respecto a la pobreza en México presenta muchos matices que pueden contextualizarse con  el cambio de gobierno federal y el cambio en las políticas públicas que cada nuevo gobierno trae consigo. Además de esto, la pandemia por COVID-19 también es crucial en el resultado de esta medición de pobreza.

Por ejemplo, el Coneval señaló que la carencia de acceso a servicios de salud fue la que más se deterioró, pues pasó de 16.2 a 28.2 por ciento de la población, un aumento de más de 15 millones de personas; es decir, un incremento del 12 por ciento en la carencia por acceso a los servicios de salud.

Para el Coneval, la emergencia sanitaria por la COVID-19 ha profundizado los desafíos que enfrenta la política de desarrollo social en todos los ámbitos, principalmente, en el ingreso, salud,  educación y alimentación de la población mexicana. Puntualmente, la pandemia tuvo una consecuencia directa en los ingresos de las familias, sin embargo para los investigadores del Coneval esto solo fue  uno de los factores.

Lo que estamos viendo es una mezcla de factores, como la trayectoria de largo plazo como tendencias demográficas que han cambiado la composición del país, también a las decisiones sobre qué hacen y dejan de hacer los gobiernos en los ámbitos del país y desde luego, la pandemia“, enfatizó Guillermo Cejudo Ramírez, investigador del Coneval.

El organismo también se resaltó la reducción de beneficiarios del Seguro Popular, que contaba con 52.1 millones en 2018, 34. 1 millones de beneficiarios con el Instituto de Salud para el Bienestar, lo que significó una caída de 18 millones de personas con cobertura de salud no contributiva.

Para Rosario Cárdenas, investigadora académica del Coneval, los datos muestran que hubo problemas en la transición del Seguro Popular al Insabi, bien sea porque cubrió a una menor población, y porque ésta tampoco se auto identificó como beneficiaria, y que eso afectó el indicador de carencia de servicios de salud.

Aunado a esto, se refiere que los niveles de pobreza hubieran aumentado hasta 2.5 millones de personas más sin los apoyos económicos de programas gubernamentales, dijo el propio presidente del Consejo. Esto es más complejo porque para otra de las investigadoras del mismo instituto, Claudia Maldonado, de acuerdo a las mediciones, sí hay un aumento de transferencias de programas sociales al sector más pobre de la población, pero ocurre una reducción en la distribución para quienes pertenecen a este grupo social.

Por ello, para el mismo organismo, frente a la caída del ingreso por la emergencia sanitaria, es necesario mejorar la progresividad de las transferencias públicas para atenuar las afectaciones de los hogares de menor ingreso en forma prioritaria. Además, en materia de salud, es urgente que la transición al INSABI asegure la atención efectiva de la población y el pleno conocimiento sobre su funcionamiento y disponibilidad.

Aunado a esto, el Coneval  refirió que la satisfacción de la seguridad social es el mayor desafío en términos de las carencias sociales. Dado el vínculo de la seguridad social con el empleo, es necesario procurar la creación de empleos formales o bien transitar hacia un sistema de seguridad social no contributivo, integral y universal.

Se debe  fortalecer la atención a la población en situación de pobreza urbana, que fue la más afectada en este periodo“, concluyó.

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