Enseñar a ahorrar desde la infancia puede ayudar a construir mejores hábitos financieros
Valladolid Caja Financiera destaca la importancia de que niñas, niños y adolescentes aprendan a organizar su dinero, establecer metas y prepararse para imprevistos. La institución comparte cinco recomendaciones para fortalecer la educación financiera desde casa.
Aprender a administrar el dinero desde edades tempranas puede sentar las bases para que niñas, niños y adolescentes tomen mejores decisiones financieras en el futuro. En el marco del Día Mundial del Ahorro, que se conmemora el 31 de octubre, Valladolid Caja Financiera llamó a fortalecer la educación financiera dentro de las familias.
La institución señaló que el ahorro permite prepararse para imprevistos, alcanzar objetivos personales y familiares y tomar decisiones económicas con mayor previsión; sin embargo, para convertirlo en un hábito sostenible es necesario acompañarlo de educación financiera, planeación y constancia.
La educación financiera permite comprender la relación entre ingresos, gastos, ahorro y crédito, además de establecer prioridades antes de tomar decisiones económicas. Estos conocimientos pueden desarrollarse desde la infancia mediante actividades sencillas, como definir objetivos de ahorro, identificar necesidades y deseos y dar seguimiento al uso del dinero.
Alberto Granja Gómez, gerente de marketing de Valladolid Caja Financiera, señaló que fomentar el ahorro implica aprender a planificar, establecer prioridades y tomar decisiones informadas.
“Cuando estos hábitos se desarrollan desde la infancia y se fortalecen en familia, se construyen bases para que las personas puedan afrontar imprevistos y alcanzar sus metas”, afirmó.
Cinco hábitos para enseñar a ahorrar
Valladolid Caja Financiera compartió cinco recomendaciones para incorporar mejores prácticas financieras en la vida cotidiana de niñas, niños y adolescentes:
1. Aprender a organizar el dinero. Se recomienda enseñarles a identificar cuánto dinero reciben, ya sea de su domingo, mesada o algún regalo, y en qué lo gastan. Esto permite comenzar a distinguir entre necesidades y deseos.
2. Ahorrar para cumplir metas. Establecer un objetivo concreto, como comprar un juguete, unos tenis o un videojuego, puede ayudar a comprender el valor del esfuerzo, la paciencia y la constancia.
3. Empezar a ahorrar desde pequeños. No importa cuánto dinero tengan disponible. Separar una parte del domingo o de los regalos puede ayudar a desarrollar el hábito y comprender que pequeñas cantidades pueden convertirse en algo importante con el tiempo.
4. Guardar dinero para imprevistos. Explicar que no todo el dinero debe destinarse a compras o diversión permite enseñar la importancia de reservar una cantidad para situaciones inesperadas.
5. Aprender a comprar de manera inteligente. Antes de gastar, se recomienda comparar precios, preguntarse si realmente se necesita realizar una compra y evitar decisiones impulsivas. En el caso de adolescentes, también es importante explicar que comprar a crédito implica asumir un compromiso de pago y que pedir dinero prestado puede tener un costo adicional.
La institución considera que la infancia es una etapa importante para desarrollar hábitos relacionados con el uso responsable del dinero. Involucrar a niñas y niños en actividades como establecer una meta de ahorro o administrar una cantidad determinada puede ayudarles a comprender el valor de los recursos y la importancia de planificar.
En este sentido, Valladolid Caja Financiera cuenta con productos financieros orientados al ahorro infantil, como InverJunior, además de iniciativas de apoyo educativo como el programa de becas Impulsando un Futuro Sin Límites, que vinculan el hábito del ahorro con la formación y las oportunidades de desarrollo de los menores.
De acuerdo con la institución, el Día Mundial del Ahorro representa una oportunidad para reflexionar sobre la manera en que se administran los recursos y la importancia de construir hábitos financieros desde edades tempranas. Más allá de cuánto dinero se pueda ahorrar, la constancia, la planeación y el conocimiento son elementos fundamentales para avanzar hacia una mayor estabilidad económica.


