Electrificación sin enchufes: las tecnologías con las que Nissan está transformando la experiencia de manejo
En la X-Trail 2027 de Nissan, el sistema e-POWER trabaja por primera vez en México junto con el sistema e-4ORCE.
Actualmente, la electrificación de los automóviles está cambiando no solo el consumo energético, también lo que ocurre detrás del volante, desde la respuesta al acelerar hasta la manera en que un vehículo mantiene la estabilidad sobre el camino. Ejemplo de ello es la X-Trail 2027 de Nissan, el la cual el sistema e-POWER trabaja por primera vez en México junto con el sistema e-4ORCE.
e-POWER llegó al mercado mexicano en 2022 y, desde entonces, Nissan ha comercializado más de 30 mil unidades equipadas con esta tecnología. Su principal diferencia frente a un vehículo convencional es que las ruedas son impulsadas exclusivamente por el motor eléctrico, mientras el motor a gasolina se encarga de generar la energía necesaria para alimentar el sistema. Para el conductor, esto se traduce en una respuesta inmediata y una aceleración lineal, sin depender de una conexión externa para recargar la batería.
En la X-Trail 2027, esa experiencia incorpora el e-4ORCE mediante un segundo motor eléctrico, uno se encuentra en el eje delantero y otro en el trasero. Esta configuración permite administrar la potencia, el frenado y la distribución del torque entre las cuatro ruedas. El sistema analiza constantemente las condiciones de conducción para realizar los ajustes necesarios en cada eje.
Dicha función cobra sentido en situaciones bastante concretas, por ejemplo, al tomar una curva, circular sobre una superficie con poca adherencia o realizar una maniobra que exige una reacción rápida. En esos momentos, e-4ORCE busca mantener mayor control y estabilidad, aprovechando la respuesta de ambos motores eléctricos para gestionar cómo se comporta el vehículo. La experiencia de e-POWER amplía así su alcance al incorporar un sistema que también interviene sobre la dinámica de conducción.
La convivencia de ambas tecnologías apunta hacia una electrificación que puede sentirse de distintas maneras desde el asiento del conductor; la respuesta inmediata del motor eléctrico es quizá la más evidente. Parte de la comodidad al volante también consiste en tener menos cosas de las cuales preocuparse y dejar que el propio vehículo resuelva parte del trabajo mientras el conductor simplemente maneja.


