¿Es posible hacer el servicio de un auto en menos de una hora?
El programa 59 minutos o gratis, implementado por KIA en México, parte justamente de esa idea.
Para muchos conductores, llevar su automóvil al servicio significa reorganizar la agenda, encontrar cómo regresar a casa o al trabajo y apartar varias horas del día para recogerlo cuando esté listo. Esa percepción ha convertido al tiempo de espera en uno de los aspectos que más influyen en la experiencia de postventa de un vehículo, incluso cuando el trabajo realizado cumple con los estándares de calidad.
Bajo ese escenario, algunas marcas han comenzado a revisar no solo la forma en que reparan un vehículo, sino también la manera en que organizan cada paso dentro del taller. El programa 59 minutos o gratis, implementado por KIA en México, parte justamente de esa idea. La propuesta consiste en realizar el mantenimiento programado en un máximo de 59 minutos o no cobrar la mano de obra correspondiente al servicio. Para lograrlo, la marca estandarizó procesos, reorganizó la operación dentro de sus distribuidores y definió una logística que permite preparar herramientas, refacciones y personal antes de que el vehículo entre al área de servicio.
Reducir los tiempos no significa trabajar más rápido a cualquier costo. Detrás de ese objetivo existe una coordinación donde cada técnico conoce la secuencia de operaciones y cada estación del taller cumple una función específica. El mantenimiento contempla servicios previamente definidos, por lo que el tiempo puede calcularse con mayor precisión y evitar interrupciones durante el proceso. Esa organización busca que la eficiencia provenga de la preparación del trabajo y no de acelerar las intervenciones sobre el vehículo
La postventa ha comenzado a medirse con criterios similares a los de otros servicios donde el cliente espera rapidez, claridad y certeza sobre el tiempo que invertirá. Para muchas personas, saber cuánto durará una visita al taller resulta tan importante como conocer el costo del mantenimiento.
Programas como el de KIA muestran que la innovación dentro de la industria automotriz también ocurre lejos de la línea de producción. Mientras gran parte de la conversación gira alrededor de nuevos motores, asistentes de conducción o vehículos eléctricos, la experiencia de ser propietario de un automóvil también cambia cuando el tiempo deja de ser una de las principales preocupaciones cada vez que toca llevarlo al servicio.


