¿Estamos cerca de subirnos a un robotaxi Nissan?
Un robotaxi es un auto sin conductor humano al volante que funciona gracias a un sistema de inteligencia artificial que lee el entorno, interpreta señales, comportamiento de peatones y otros vehículos, y toma decisiones de navegación en tiempo real.
Wayve, Uber y Nissan anunciaron, en abril de este año, un acuerdo para desarrollar robotaxis con el Nissan LEAF como vehículo base, así como un proyecto piloto para su implementación en las calles previsto a lanzarse en Tokio a finales de 2026. Un robotaxi es un auto sin conductor humano al volante que funciona gracias a un sistema de inteligencia artificial que lee el entorno, interpreta señales, comportamiento de peatones y otros vehículos, y toma decisiones de navegación en tiempo real.
Si bien la empresa Waymo en San Francisco ya opera taxis autónomos en algunas ciudades de Estados Unidos, dicho anuncio es un indicador de que el mercado está creciendo y que las grandes empresas que cuentan con capacidad operativa global como Nissan y Uber están poniendo fechas concretas para proyectos concretos.
En este caso particular, cada empresa aporta una pieza distinta; Wayve desarrolla el sistema de conducción autónoma basado en IA, mientras que Nissan, por su parte, provee el vehículo y Uber conecta el servicio con los usuarios a través de su plataforma de transporte.
El Wayve AI Driver está diseñado para aprender a partir de datos del mundo real y generalizar su funcionamiento en nuevas ciudades sin necesidad de mapas de alta definición, lo que facilita su expansión hacia distintos mercados urbanos. Tokio funciona como el escenario perfecto para una prueba de alto nivel de exigencia, debido a que es una ciudad que cuenta con tráfico denso, configuraciones viales complejas y estándares de seguridad elevados.
Durante la fase inicial, los vehículos funcionarán con un operador de seguridad capacitado a bordo, lo que garantizará ciertos estándares de seguridad mientras que se acumula la experiencia operativa necesaria. Esto quiere decir que no es un servicio completamente autónomo desde el primer día, sino que forma parte de un proceso gradual de validación donde el sistema va ganando autonomía conforme acumula kilómetros y confianza regulatoria.
El proyecto contempla expansión a más de diez ciudades en el mundo, incluida Londres, donde Wayve y Uber ya tienen planes de despliegue previos al piloto en Tokio. Si bien el piloto está previsto para finales de 2026, aún falta recorrer las etapas de validación, aprobación regulatoria y expansión comercial global antes de poder considerar a un robotaxi Nissan como parte de la oferta cotidiana de transporte en entornos como México.


