Qué hacen las marcas automotrices para combatir la contaminación fuera de las carreteras
La colaboración entre KIA y The Ocean Cleanup es un ejemplo de este enfoque; la organización trabaja en el desarrollo de sistemas capaces de interceptar residuos plásticos en ríos antes de que lleguen al océano.
La huella ambiental de una marca automotriz suele medirse a partir de los vehículos que fabrica. Datos como emisiones, eficiencia energética o procesos de producción forman parte de esa evaluación desde hace décadas. Sin embargo, proyectos recientes muestran cómo algunas marcas han desarrollado iniciativas para enfocar sus esfuerzos hacia problemas ambientales fuera de la propia industria.
La colaboración entre KIA y The Ocean Cleanup es un ejemplo de ese enfoque; la organización trabaja en el desarrollo de sistemas capaces de interceptar residuos plásticos en ríos antes de que lleguen al océano, estrategia que actúa en uno de los principales canales por medio de los cuales estos desechos terminan acumulándose en ecosistemas marinos. El objetivo de la nueva etapa de colaboración consiste en fortalecer esa capacidad de recolección y ampliar el alcance del proyecto.
La ciudad de Los Ángeles forma parte del programa ’30 Cities’ de The Ocean Cleanup, cuyo objetivo es reducir en un tercio el plástico presente en los ríos de todo el mundo. Como socio global de la iniciativa, KIA apoya la ampliación de las operaciones para proteger los ecosistemas costeros y la biodiversidad, por lo cual se firmaron acuerdos con los responsables municipales y del condado para interceptar el plástico en los ríos Los Ángeles y San Gabriel. La iniciativa tiene como objetivo evitar que entre en el Pacífico entre 380 y 570 toneladas de plástico al año.
El vínculo entre movilidad y contaminación plástica no siempre resulta evidente, aunque ambas forman parte del mismo paisaje urbano. Las ciudades concentran actividades industriales, comerciales y de consumo que generan grandes volúmenes de residuos cada día. Una parte de ese material logra escapar de los sistemas de recolección y continúa avanzando a través de ríos hasta convertirse en un problema que trasciende fronteras y regiones.
La colaboración entre KIA y The Ocean Cleanup permite observar cómo algunas marcas están ampliando la manera en que entienden sus compromisos ambientales. Mientras los vehículos eléctricos y las nuevas tecnologías continúan transformando la movilidad, también aparecen iniciativas orientadas a problemas que se desarrollan fuera de las plantas y lejos de las carreteras.


