El fútbol y las ganas de sufrir

A días del Mundial 2026, una reflexión sobre el enorme negocio del futbol, las carencias que enfrentará México como anfitrión y las dudas sobre el nivel competitivo de una selección que sigue sin cumplir las expectativas de su afición
Me dicen que, en México, al año, el negocio del fútbol asciende a los 3 mil 500 millones de dólares, lo que representa alrededor del 5 al 6 por ciento del mercado global de ese deporte. Esto sin considerar ingresos adicionales, como los que genera el Mundial.
Es tan grande el negocio de las patadas que la FIFA es un poder supranacional y, en muchos casos, fija reglas que no pueden ser cuestionadas por la legislación de los países; un ejemplo es el de las contrataciones laborales.
Mi vida de hincha es errática. En mi remota infancia me emocionaba el rebaño sagrado y, en el puesto de periódicos, me esperaba la revista Balón. Nadie es perfecto y el carisma de Borja me llevó a seguir al América. Tiempo después, al conocer Torreón, me adherí a los seguidores del equipo de la comarca.
Como buen mexicano, cada cuatro años vivo la esperanza de un resultado que no llega. Soy de la generación que recuerda la derrota ante Italia en 1970 y la pesadilla del Mundial de Argentina. Todavía me enfurece el recuerdo de los encuentros contra Alemania, Polonia y Túnez. Salir a la calle después del 6-0 que nos propinaron los germanos fue un acto de supremo valor.
En las próximas semanas tendremos el tercer Mundial; esta vez lo compartiremos con nuestros vecinos. Claro que los gringos, por algo son la potencia, se llevan el mayor número de partidos. A nosotros nos tocó la inauguración y, en esta ocasión, a diferencia de las anteriores, los aficionados no van a abuchear al Ejecutivo federal.
A pesar de su popularidad, la presidenta se buscó un pretexto para no asistir al juego contra Sudáfrica. Corre el rumor de que el presidente de esa nación se quedó confundido cuando le dijeron que en el Azteca vería el partido sin la compañía de la jefa del Estado mexicano.
Los visitantes van a encontrar aeropuertos de cuarta, transporte urbano de quinta, un montón de problemas y la amenaza de la inseguridad.
Eso sí, en la Ciudad de México podrán sentarse en un excusado nuevo y admirar imágenes de ajolotes por todas partes. Con suerte, vivirán la experiencia de quedarse varados en algún plantón magisterial o en los vagones del metro.
Espero que no suceda, pero me temo que las cosas no irán bien para la selección nacional. No veo cómo podamos obtener un buen resultado si todo se organiza solo para ganar dinero. Los equipos no descienden, están llenos de extranjeros, no hay competencia seria y les importa poco la afición.
En la capacidad de engañar a los aficionados hay un claro parecido del fútbol mexicano con esa agrupación que conocemos como Morena.
Rubén Moreira Valdez
Diputado federal por el PRI desde el 2018, es un político de Coahuila, que ha desempeñado distintos cargos en los tres órdenes de gobierno. Fue gobernador de su estado, y actualmente es Secretario General del CEN del PRI nacional y coordinador de su bancada en la Cámara de Diputados. Cuenta con un posgrado en Política y Gestión Educativa en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en México y una maestría en Gobernanza y Derechos Humanos por la Universidad Autónoma del Noreste, así como un posgrado en la Universidad del Valle de Atemajac; el Centro de Estudios Carbonell; el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey; la Universidad Iberoamericana y la Universidad de Salamanca


