Más allá de la firma: ¿Por qué el servicio posventa vale más que el coche?
Una mala experiencia en el taller puede costar más que el mantenimiento mismo: puede destruir el valor de tu inversión
El romance con un coche nuevo suele terminar en la entrega de las llaves, pero la verdadera relación apenas comienza. Datos de J.D. Power y Harvard Business Review revelan que una mala experiencia en el taller puede costar más que el mantenimiento mismo: puede destruir el valor de tu inversión.
Muchos compradores pasan meses comparando caballos de fuerza, rendimiento de combustible y pantallas táctiles, pero olvidan el factor que determinará su felicidad en los próximos años: la atención posventa. En un mercado donde los coches son cada vez más parecidos tecnológicamente, el servicio en la concesionaria es el verdadero diferenciador.
El servicio postventa no se trata solo de que te saluden por tu nombre. Es el ecosistema de soporte que incluye mantenimientos preventivos, garantías, disponibilidad de refacciones y atención a campañas de seguridad (recalls). Una concesionaria con mal servicio no solo te quita tiempo; acelera la depreciación de tu vehículo.
Un estudio clásico pero vigente de Harvard Business Review demuestra que adquirir un cliente nuevo es entre 5 y 25 veces más caro que mantener uno existente. Para el usuario, esto significa que las mejores concesionarias son aquellas que invierten en ti después de que pagaste. Si la agencia te ignora tras la venta, estás ante un modelo de negocio de corto plazo que probablemente fallará cuando necesites una garantía compleja.
Consumer Reports advierte que elegir una concesionaria solo por el precio del servicio puede ser un error financiero. Un historial de servicio incompleto o con refacciones no originales (que a veces se usan en agencias de bajo nivel para bajar costos) invalida garantías y desploma el precio de reventa del coche cuando decides cambiarlo.


