Canadá y China logran acuerdo comercial de reducción de aranceles
El acuerdo entre Canadá y China reduce los aranceles a autos eléctricos chinos del 100% al 6.1% y a la canola canadiense del 84% al 15%, además de facilitar la entrada de turistas canadienses sin visa.
Canadá y China anunciaron este viernes un acuerdo estratégico preliminar para reducir de manera significativa los aranceles a productos clave, lo que marca un giro en sus relaciones comerciales después de años de tensiones comerciales y diplomáticas.
Según el acuerdo, Canadá reducirá del 100% al 6.1% los aranceles a los autos eléctricos chinos, medida que se impulsó en 2024 bajo el gobierno de Justin Trudeau, para permitir la entrada de 49 mil vehículos al año, con un incremento gradual hasta 70 mil en cinco años. Esta medida busca fortalecer la cooperación industrial y tecnológica en el sector automotriz.
A cambio, China bajará los aranceles a la canola canadiense de 84% a 15% a partir del 1 de marzo y eliminará restricciones a otros productos como langosta, cangrejo y chícharos, además de facilitar la entrada de turistas canadienses sin visa.
El gobierno de Canadá calcula que el pacto destrabará casi 3 mil millones de dólares en exportaciones para agricultores y productores del país. Carney y Xi también destacaron oportunidades de cooperación en energía convencional y limpia, con el objetivo de impulsar una economía de bajas emisiones y fortalecer la seguridad energética.
Xi subrayó que ambos países deben ser socios basados en respeto mutuo, desarrollo común y cooperación beneficiosa, fomentando intercambios en educación, cultura, turismo y deporte, además de fortalecer la coordinación en foros internacionales como la ONU, el G20 y la APEC.
Por su parte, Carney reafirmó el compromiso de Canadá con la política de una sola China y expresó su interés en construir una nueva asociación estratégica en beneficio de ambas naciones. En la reunión, firmaron múltiples documentos de cooperación en temas como comercio, energía, aduanas, construcción, cultura y seguridad pública.
Aunque la medida representa distancia con la política comercial de Estados Unidos, el presidente Donald Trump respaldó públicamente el acuerdo, lo que contradijo a miembros de su propia administración que habían expresado reparos y condenado el acercamiento con la República Popular China.


