UAQ trabaja en plataforma biomédica para replicar tejido cardiaco y probar nuevos tratamientos
La tecnología tipo organ-on-a-chip permitirá analizar en laboratorio la respuesta de células cardiacas ante fármacos y biomateriales, con miras a diagnósticos más precisos y personalizados.
La Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), en colaboración con el Tecnológico de Monterrey y el Laboratorio Nacional de Micro y Nanofluídica (LabMyN), desarrolla una plataforma biomédica innovadora que busca replicar tejido cardiaco para evaluar la eficacia de nuevos fármacos y biomateriales antes de su aplicación clínica.
El proyecto, impulsado desde la Facultad de Ingeniería (FI), se basa en la tecnología conocida como organ-on-a-chip, un dispositivo microfluídico que permite recrear condiciones fisiológicas similares a las que enfrenta el corazón cuando deja de recibir oxígeno, como ocurre en casos de isquemia. Esto posibilita observar con mayor precisión la respuesta de las células dañadas ante distintos tratamientos.
La investigación es encabezada por la doctorante y docente de la FI, Mtra. Tonantzi Pérez Moreno, quien explicó que esta herramienta no sustituye los métodos tradicionales de evaluación médica, pero sí funciona como una etapa intermedia que acelera la validación de materiales y sustancias en laboratorio, reduciendo la incertidumbre en fases tempranas de investigación.
Uno de los principales aportes del dispositivo es la posibilidad de monitorear el comportamiento celular en tiempo real, lo que representa una ventaja frente a otros métodos convencionales y abre la puerta al desarrollo de diagnósticos individualizados orientados a optimizar la recuperación de pacientes con enfermedades cardiacas.
El proyecto cuenta con la participación de estudiantes y especialistas de áreas como biomedicina, nanotecnología, electroquímica y biología, bajo la dirección de la Dra. Janet Ledesma García y el Dr. J. Gabriel Luna Bárcenas. Este enfoque multidisciplinario ha permitido avanzar en la construcción de un prototipo con aplicaciones potenciales en la medicina de precisión.
Actualmente, la investigación se encuentra en una fase de desarrollo enfocada en la generación del receptor de datos y en pruebas con membranas que permitirán obtener estructuras tridimensionales de células cardiacas. Paralelamente, el equipo trabaja en la optimización del dispositivo microfluídico y en la integración de sus componentes, pasos previos a la comprobación experimental.
La colaboración con el Tecnológico de Monterrey y LabMyN ha fortalecido la infraestructura científica del proyecto, al facilitar el acceso a laboratorios especializados y recursos tecnológicos avanzados, indispensables para el desarrollo del chip y los biomateriales que lo conforman.
Finalmente, Pérez Moreno destacó la importancia de que la UAQ participe en este tipo de iniciativas, al señalar que la universidad es un espacio donde convergen la creatividad académica y la investigación aplicada para generar soluciones concretas a los retos de salud que enfrenta la sociedad.



