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Hitler y la destrucción de México

Por Rubén Moreira Valdez - 05/06/2025

Las ideas expresadas en las columnas, así como en otros artículos de opinión, no necesariamente corresponden a la línea editorial de Códice Informativo, y solo son responsabilidad del autor.

La venganza se consumó. El Poder Judicial del país ha dado un salto al vacío. Para lograr tal infamia, se activó un aparato de propaganda que recuerda a la que usaba un dictador alemán del siglo XX

 Hitler y la destrucción de México

La venganza se consumó. El Poder Judicial del país ha dado un salto al vacío. Para lograr tal infamia, se activó un aparato de propaganda que recuerda a la que usaba un dictador alemán del siglo XX.

La receta es sencilla y de eficacia probada: hay que inventar un mal para justificar los problemas que padece la población, la complejidad de una nación se reduce a una explicación simplona; se culpa a alguien de la real o ficticia desgracia y se repite hasta el cansancio la fórmula mágica para resolver la calamidad.

Todos queremos un país con estándares óptimos en justicia. Sin embargo, del dicho al hecho hay mucho camino por recorrer. Más temprano que tarde, la realidad nos va a alcanzar y millones de mexicanos se darán cuenta de que nos gobierna una pandilla de ilusionistas.

En los primeros días del mandato de Zedillo se dio un cambio fundamental en las reglas para la integración del Poder Judicial Federal. El viraje fue enorme. Se inició una carrera con base en méritos: desde el modesto cargo de oficial judicial, hasta el de magistrado, se requería estudiar, presentar exámenes y hacer experiencia en un escalafón riguroso.

Seguro que no era perfecto, pero lo que ahora se ha instrumentado destruyó los avances y no tendrá buenos efectos. Elegir jueces en un proceso electoral lleno de trampas e irregularidades, y donde muchos candidatos son ayudados por el poder, no es lo mejor para cumplir con el reclamo de justicia.

En el mundo nadie ha instrumentado un disparate similar; al contrario, los países con éxito invierten en más y mejores juzgadores. Las naciones desarrolladas entienden que la paz y el Estado de derecho se fortalecen desde diversos ángulos. Por ejemplo: más y mejores policías, abogados, defensores públicos, fiscales y peritos. Todo a partir de un buen sistema legal y de condiciones aceptables de armonía y desarrollo social y económico.

México, en medio de sus vicisitudes, es dueño de una gran tradición jurídica. Aquí nació esa portentosa institución denominada Juicio de Amparo. La Revolución nos dio la primera constitución social del siglo XX y de ella surgió el derecho laboral y el agrario. La escuela mexicana en estas dos disciplinas es reconocida en el mundo académico.

En 2010–2011 con el voto de todas las fuerzas políticas, se aprobó la más ambiciosa reforma constitucional en materia de derechos humanos, un salto gigantesco en la protección individual y colectiva de las personas. El país se puso a la vanguardia en el concierto de las naciones.

El odio de una persona hacia las instituciones tiró por la borda muchas cosas buenas. Hoy somos el hazmerreír en el mundo. Por cierto, Hitler impulsó lo que llamó “tribunales del pueblo”. Claro, él seleccionaba a sus titulares.

Rubén Moreira Valdez

Diputado federal por el PRI desde el 2018, es un político de Coahuila, que ha desempeñado distintos cargos en los tres órdenes de gobierno. Fue gobernador de su estado, y actualmente es Secretario General del CEN del PRI nacional y coordinador de su bancada en la Cámara de Diputados. Cuenta con un posgrado en Política y Gestión Educativa en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en México y una maestría en Gobernanza y Derechos Humanos por la Universidad Autónoma del Noreste, así como un posgrado en la Universidad del Valle de Atemajac; el Centro de Estudios Carbonell; el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey; la Universidad Iberoamericana y la Universidad de Salamanca


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