Entre artistas internacionales y jóvenes universitarios, el madonnari toma el Festival Qroma 2026
El neerlandés Rubén Poncia y dos estudiantes de Artes Visuales de la UAQ comparten sus experiencias con el arte efímero en la plaza del Gran Cué, junto a la Pirámide de El Pueblito. La premiación del concurso será mañana a las 17:00 horas
El frío se siente a ras de suelo en la plaza del Gran Cué, junto a la Pirámide de El Pueblito. Entre gis, pigmentos y pinceles, artistas trabajan sobre el pavimento para dar forma a imágenes que, aunque requieren horas de esfuerzo, están destinadas a desaparecer. La escena forma parte del Festival Qroma 2026, en el marco del Festival del Vino Queretano.
Entre los participantes se encuentra Rubén Poncia, artista neerlandés que refiere alrededor de 35 años de trayectoria como pintor, así como dos jóvenes estudiantes de Artes Visuales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), quienes experimentan por primera vez con la técnica del madonnari. Sus experiencias muestran distintas maneras de acercarse a una expresión artística que transforma el suelo en un lienzo temporal.
Poncia utiliza la perspectiva para crear imágenes que parecen tener volumen, aunque están trazadas sobre una superficie plana. En inglés, explica: “It’s a flat floor and you look from an angle, but we paint it like it’s up”; es decir, se pinta un piso plano para que, desde determinado ángulo, parezca que las figuras se elevan.
Para conseguir este efecto, el artista describe el uso de una cuadrícula en perspectiva que permite calcular las proporciones y distribuir los elementos. Su propuesta también dialoga con la temática del festival: en lugar de centrarse únicamente en el vino, decidió explorar el pulque, una bebida tradicional mexicana.
A unos pasos, los dos estudiantes de la UAQ trabajan en una composición que vincula el vino con la historia y la cultura mexicanas. Jesucristo ocupa el centro de la imagen, acompañado de referencias a los viñedos, las uvas, una pirámide prehispánica, una iglesia y elementos de la indumentaria indígena.
Para desarrollar su propuesta, uno de los jóvenes investigó los antecedentes de las bebidas elaboradas con uvas en México, la llegada de los viñedos durante la Conquista y el papel de la Iglesia en la continuidad del consumo del vino. La intención es reunir distintas referencias históricas y culturales en una misma composición.
Sin embargo, realizar la obra representa un reto técnico. “Es la primera vez que lo hacemos, o sea, la técnica, nunca lo habíamos hecho”, explicaron los estudiantes, quienes también reconocieron que nunca habían trabajado en un formato de esas dimensiones con esta técnica.
El proceso implica decidir qué elementos dibujar primero, distribuir el tiempo y priorizar las figuras principales para que la composición conserve su fuerza visual. A esto se suman las bajas temperaturas y las condiciones del clima, que pueden complicar el trabajo al aire libre.
El madonnari se caracteriza por su naturaleza efímera y por permitir intervenciones artísticas sobre el pavimento sin dañarlo. “Pero parte de la gracia de esto es que sea justo efímero, como disfrutar el momento de estar haciendo la obra”, explicó uno de los estudiantes.
Las experiencias de Poncia y de los jóvenes universitarios son una muestra de las distintas trayectorias que coinciden en Qroma 2026, donde participan artistas con diferentes propuestas y niveles de experiencia. El encuentro reúne el oficio de quienes llevan años dedicados a la pintura y el aprendizaje de quienes apenas comienzan a explorar esta técnica.
La premiación del concurso de madonnari está programada para este domingo a las 17:00 horas, en el marco del Festival del Vino Queretano 2026. La actividad permitirá conocer los resultados del trabajo realizado por los participantes en la plaza del Gran Cué, junto a la Pirámide de El Pueblito.






