¿Qué significa que un automóvil tenga un motor turbo?
Cuando encontramos la palabra turbo en la ficha técnica de un auto, sabemos que detrás hay una tecnología que busca obtener más de un motor sin necesidad de hacerlo más grande.
Hace algunos años, encontrar la palabra ‘turbo’ en la parte trasera de un auto sugería que estábamos frente a una versión especialmente deportiva. Ahora es común verla en motores relativamente pequeños y en vehículos pensados para el uso diario; se trata de motores que ofrecen la posibilidad de obtener más potencia sin recurrir necesariamente a mayor cilindrada.
Esta tecnología aprovecha los gases que normalmente saldrían por el escape para hacer funcionar un sistema que introduce más aire al motor. Esto permite generar mayor potencia y explica por qué un motor pequeño equipado con turbo puede ofrecer un desempeño comparable al de uno de mayor tamaño. Aunque el proceso detrás es bastante más complejo, para el conductor buena parte de la diferencia se percibe simplemente al acelerar.
El turbo también ha permitido a los fabricantes recurrir a motores de menor cilindrada buscando una mejor relación entre potencia y consumo, especialmente cuando se conduce de manera moderada. Otra de sus ventajas aparece al manejar en lugares de mayor altitud, donde el sistema ayuda al motor a mantener su desempeño a pesar de que las condiciones cambian respecto a las que encontramos al nivel del mar. Esa capacidad puede resultar especialmente útil al incorporarse a una vía rápida o al buscar rebasar, momentos en los que una respuesta ágil del auto marca una diferencia evidente.
Tener un auto con turbo implica prestar atención a algunos cuidados relativamente sencillos; utilizar el aceite indicado por el fabricante y hacer los servicios a tiempo ayuda a mantener el sistema en buenas condiciones. Después de exigirle más al auto, como puede ocurrir durante un recorrido en carretera, también es recomendable esperar entre 30 segundos y un minuto antes de apagar el motor para darle tiempo de bajar su temperatura.
La presencia de un turbo tampoco garantiza por sí misma un menor consumo de gasolina; aprovechar constantemente la potencia adicional puede aumentar el gasto de combustible, mientras que una conducción moderada permite sacar mayor provecho de un motor pequeño. Así, cuando encontramos la palabra turbo en la ficha técnica de un auto, sabemos que detrás hay una tecnología que busca obtener más de un motor sin necesidad de hacerlo más grande.


