×

Busquedas Populares



Busca por fecha


×

Opinión



Secciones




Así serán los laboratorios donde se desarrollan los autos del futuro

Por Staff Códice Informativo - 11/08/2026

El 2030 Lab anunciado por Geely reunirá, bajo un mismo proyecto, investigaciones sobre acústica, óptica y seguridad vehicular con otras dedicadas a semiconductores, ciencia de datos e inteligencia artificial.

 Así serán los laboratorios donde se desarrollan los autos del futuro

Durante buena parte de la historia del automóvil, desarrollar un nuevo modelo significaba trabajar principalmente alrededor de motores, transmisiones, suspensiones y estructuras. Esas áreas siguen siendo fundamentales, pero la cantidad de tecnología que ahora interviene en un vehículo ha llevado la investigación hacia campos que hace algunos años parecían mucho más cercanos a la informática o la electrónica. Cada nueva generación incorpora sistemas que necesitan comunicarse entre sí y funcionar como parte de un conjunto cada vez mejor integrado.

El 2030 Lab anunciado por Geely permite echar un vistazo a ese cambio porque reunirá, bajo un mismo proyecto, investigaciones sobre acústica, óptica y seguridad vehicular con otras dedicadas a semiconductores, ciencia de datos e inteligencia artificial. El objetivo es desarrollar tecnologías para la movilidad inteligente desde distintas especialidades, en lugar de pensar cada sistema del automóvil de manera aislada. Esta convivencia también permite que los avances de un área puedan integrarse desde etapas tempranas con el trabajo realizado en otras.

Dentro de ese trabajo, la estrategia Full-Domain AI de Geely contempla tecnologías como modelos de lenguaje y agentes de inteligencia artificial, mientras otras áreas del laboratorio estudiarán componentes físicos y electrónicos como el chasis digital o los semiconductores de potencia. Que todas estas disciplinas compartan un mismo centro ayuda a entender cuánto se ha ampliado la idea de ingeniería automotriz conforme los vehículos incorporan sistemas digitales cada vez más complejos.

Este laboratorio tendrá que estudiar al mismo tiempo cómo se comporta físicamente un vehículo y cómo procesa la información que utilizan sus sistemas. El desarrollo deja así de concentrarse únicamente en perfeccionar componentes mecánicos y comienza a conectar el trabajo sobre seguridad, comportamiento y experiencia dentro del auto con tecnologías capaces de procesar datos y responder a ellos. El resultado es un proceso donde hardware y software tienen que evolucionar de manera coordinada desde el desarrollo del vehículo.

Los laboratorios automotrices seguirán teniendo espacio para estudiar componentes físicos, pero una parte creciente de su trabajo ocurrirá alrededor de datos, chips e inteligencia artificial. El 2030 Lab reúne ambos mundos bajo un mismo techo y anticipa una idea bastante sencilla: desarrollar un auto empieza a parecerse cada vez más a desarrollar un dispositivo tecnológico capaz de moverse.


Otras notas



De nuestra red editorial