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Los Amigos del Ferrocarril: en la Antigua Estación del Tren nunca han dejado de correr las máquinas

Por Raúl Mendoza Bustamante - 14/05/2026

Los Amigos del Ferrocarril División Querétaro, son una asociación civil que trabaja de manera voluntaria para conservar y compartir este espacio con visitantes locales y turistas

 Los Amigos del Ferrocarril: en la Antigua Estación del Tren nunca han dejado de correr las máquinas

En una sala de la Antigua Estación del Ferrocarril de Querétaro, el sonido de locomotoras en miniatura convive con la memoria de una ciudad que alguna vez vio partir y llegar a los trenes de pasajeros. Ahí, entre maquetas, vías y edificios construidos a escala, un grupo de entusiastas mantiene vivo un oficio que mezcla historia, paciencia y pasión: el ferromodelismo.

Desde hace más de dos décadas, la asociación civil Los Amigos del Ferrocarril División Querétaro trabaja de manera voluntaria para conservar y compartir este espacio con visitantes locales, turistas y nuevas generaciones que quizá nunca han viajado en tren, pero que siguen fascinándose con ellos.

El club fue fundado formalmente el 31 de octubre de 2002, luego de que varios aficionados queretanos coincidieran en convenciones nacionales de ferromodelismo y decidieran organizarse para impulsar un proyecto permanente en la ciudad. Enrique Suárez, presidente de la asociación, recuerda que el objetivo era claro: conseguir un espacio donde pudieran construir una gran maqueta abierta al público y dedicada a preservar la cultura ferroviaria.

La oportunidad llegó al mismo tiempo que el municipio comenzaba la restauración de la Antigua Estación, un edificio histórico que durante años permaneció abandonado tras la desaparición del servicio ferroviario de pasajeros. Enrique, quien desde niño desarrolló una fascinación por los trenes, conocía el lugar desde antes de su deterioro.

“Yo soy de Querétaro y tuve la fortuna de viajar varias veces en tren. Mis primeros acercamientos a esta estación fueron precisamente viajando hacia México o hacia Tula”, recuerda.

Con el respaldo del municipio, la asociación obtuvo un contrato de comodato para ocupar parte del inmueble. Desde marzo de 2003 comenzaron a construir la maqueta que hoy se ha convertido en uno de los principales atractivos del lugar.

El proyecto se mantiene sin fines de lucro, pues no cobran entrada ni reciben ingresos por operar el espacio. Cada integrante aporta tiempo, trabajo y recursos propios para mantener funcionando la exhibición y conservar la estación.

Actualmente, el grupo está integrado por alrededor de una decena de miembros activos, aunque en sus primeros años llegaron a congregar hasta 120 personas interesadas en el mundo ferroviario. Con el paso del tiempo, la asociación decidió concentrar sus esfuerzos en una meta alcanzable: construir una maqueta monumental que representara escenas ferroviarias y lugares emblemáticos relacionados con el tren en Querétaro.

El resultado es una obra colectiva levantada prácticamente a mano. Muchas de las estructuras fueron fabricadas artesanalmente por los integrantes del club. Algunas tardaron meses en completarse, muchas de ellas realizadas por Marcos Córdoba, colaborador cercano de Enrique, quien además es el autor de la Antigua Estación que está colocada en la maqueta.

Cada edificio, taller, locomotora y tramo de vía refleja horas de trabajo minucioso. Pero más allá de la precisión técnica, el proyecto también funciona como un puente entre generaciones.

“Nos visitan niños que nunca conocieron los trenes de pasajeros, pero los descubren aquí, a través de esta propuesta”, explica Enrique.

La experiencia se vuelve todavía más especial por el entorno. Desde las ventanas de la estación aún pueden observarse trenes de carga cruzando las vías reales, una escena que sigue despertando curiosidad entre quienes visitan el recinto.

Para Enrique, ocupar este espacio representa un privilegio y también un compromiso.

“Es uno de los edificios más bonitos que hay en la ciudad. Aquí llegan turistas, estudiantes, familias, personas de todo tipo. Eso ha hecho en mí un compromiso. Nunca he podido dejar de venir”, señala, al recordar que desde hace más de 20 años, sin importar imprevistos, cada fin de semana sus compañeros y él acuden a abrir las puertas de esta sala para ofrecer a los visitantes la vista de la maqueta que han construido sus manos de manera meticulosa.

Además de abrir la maqueta cada fin de semana, Los Amigos del Ferrocarril organizan cada noviembre un evento por su aniversario, encuentro al que asisten como invitados distintas asociaciones de ferromodelismo del país, provenientes de lugares como Monterrey, Durango, Torreón, Aguascalientes y Cuautla. El evento incluye exposiciones, talleres y convivencias gratuitas para el público.

La pasión de Enrique por los trenes comenzó desde la infancia. Recuerda que de niño prefería detenerse a mirar locomotoras antes que entrar a clases. Con el tiempo empezó a comprar pequeños modelos, luego construyó sus primeras maquetas y finalmente convirtió esa afición en un proyecto comunitario que hoy forma parte del patrimonio cultural vivo de Querétaro.

Ahora, mientras en el país avanza el regreso de los trenes de pasajeros, Enrique observa el futuro con entusiasmo y cautela. “Estoy muy emocionado de que ocurra. Para quienes nunca han podido subirse a un tren, va a ser algo muy especial”, comenta. En la Antigua Estación, mientras tanto, los trenes nunca han dejado de correr… aunque sea a escala.

La exposición de la maqueta está disponible todos los sábados y domingos, de 12:00 a 16:00 h, salvo días festivos oficiales.


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