El crecimiento de las marcas automotrices asiáticas en México
Lo que empezó como algo esporádico en las calles, es hoy una presencia de marca habitual dentro del mercado mexicano.
Hoy en día basta con manejar unos minutos por cualquier ciudad del país para notar que cada vez circulan más autos de marcas asiáticas. No solo los Nissan de toda la vida o las pick-up de Toyota, que llevan décadas en México; desde hace algunos años también se ven camionetas de MG, Changan, Geely o JAC, entre otras marcas chinas, coreanas o japonesas.
El crecimiento no solo se percibe en la calle. De acuerdo con cifras del Inegi, en los últimos años las marcas japonesas y coreanas han concentrado una buena parte de las ventas de vehículos ligeros en México, con varios de sus modelos entre los más comercializados del país. A eso se suma el avance de las marcas chinas, que ya registran decenas de miles de unidades vendidas y han ampliado rápidamente su red de distribuidores en distintas ciudades.
Detrás de esa expansión hay varios factores. Uno tiene que ver con el tipo de producto que ofrecen; muchas de estas marcas han apostado por SUVs y crossovers bien equipados en rangos de precio competitivos. Para un comprador que compara mensualidades y equipamiento, la relación entre lo que paga y lo que recibe se vuelve un factor clave. Pantallas grandes, asistencias de manejo y diseños atractivos aparecen en versiones que antes estaban reservadas para segmentos más altos.
También influye el financiamiento. Según la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores, el porcentaje de compras financiadas ha crecido en los últimos años y las marcas chinas destacan por colocar una parte importante de sus ventas bajo esquemas de crédito. En un mercado donde muchos compradores no pagan de contado, facilitar el acceso cambia el panorama.
Otro punto es la disponibilidad. Mientras algunas marcas tradicionales han enfrentado periodos de espera más largos en ciertos modelos, varios fabricantes asiáticos han logrado mantener un inventario constante. Para quien necesita el auto pronto, esa diferencia pesa.
El resultado es un mercado más diverso. Las marcas japonesas y coreanas siguen siendo referencia en confiabilidad y volumen, pero las chinas ya forman parte del paisaje urbano. El reto ahora no está solo en vender más, sino en consolidar el servicio, la disponibilidad de refacciones y el valor de reventa. No obstante, una cosa es segura: lo que empezó como algo esporádico en las calles, es hoy una presencia de marca habitual dentro del mercado mexicano.


