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Aceite del motor: para qué sirve y cada cuánto cambiarlo

Por Staff Códice Informativo - 16/02/2026

El aceite del motor es clave para lubricar, enfriar y proteger las piezas internas del vehículo. Cambiarlo a tiempo —generalmente entre 5 mil y 10 mil kilómetros— ayuda a evitar desgaste prematuro y reparaciones costosas

 Aceite del motor: para qué sirve y cada cuánto cambiarlo

Mechanic pouring oil into car engine, closeup

Aunque podría llegar a pasar desapercibido, el aceite es uno de los elementos fundamentales para el buen funcionamiento de cualquier vehículo. Su labor principal es lubricar las piezas internas del motor, manteniéndolas separadas por una delgada película de moléculas que evita que se froten entre sí, lo cual ayuda a que soporten tanto la velocidad como las altas temperaturas alcanzadas durante su uso.

Además de la lubricación, el aceite del motor cumple otras funciones igual de importantes para el correcto desempeño de un vehículo, como:

Refrigeración: aunque el sistema de enfriamiento del coche se encarga de reducir las altas temperaturas, el aceite también absorbe parte del calor generado dentro del motor y lo distribuye, lo que ayuda a evitar un posible sobrecalentamiento. Esto es especialmente importante en trayectos largos, en tráfico pesado o cuando el vehículo trabaja bajo mayor esfuerzo.

Limpieza: durante su funcionamiento, el motor produce residuos como pequeñas partículas de metal y otros restos de combustión. El lubricante recoge estas impurezas y las transporta hacia el filtro de aceite, evitando que se acumulen en zonas que puedan correr algún riesgo.

Sellado: ayuda a sellar espacios y partes del motor para evitar fugas de aire y del propio aceite.

Protección contra corrosión: el aceite forma una barrera de aditivos que protegen y previenen la oxidación de las piezas metálicas que conforman el motor de un auto.

Con el paso del tiempo y los kilómetros recorridos, el aceite va perdiendo sus propiedades. Se vuelve más espeso, acumula suciedad y deja de lubricar de manera adecuada, por lo que es muy importante cambiarlo periódicamente.

La frecuencia del cambio depende del tipo de aceite utilizado, del modelo del vehículo y de las recomendaciones del fabricante, pero de manera general suele oscilar entre cada 5 mil y 10 mil kilómetros, o cada seis meses, lo que suceda primero. Los aceites sintéticos, por ejemplo, suelen ofrecer una mayor durabilidad que los minerales.

No cambiar el aceite a tiempo puede reducir considerablemente la vida útil del motor; un lubricante en mal estado aumenta el desgaste interno, disminuye el rendimiento del auto y puede provocar problemas mecánicos costosos. En cambio, mantener el aceite en buen estado es una de las formas más simples y efectivas de cuidar el vehículo a largo plazo.


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