Comité del Nobel aclara que sus premios son intransferibles tras polémica de María Corina Machado
El Comité Noruego del Nobel recordó que el reconocimiento no puede compartirse, cederse ni revocarse, luego de la controversia generada por la entrega simbólica del premio de la opositora venezolana a Donald Trump.
En el contexto de la polémica generada por la entrega simbólica del reconocimiento de María Corina Machado a Donald Trump, tras el ataque de Estados Unidos a Venezuela en que murieron alrededor de un centenar de personas y en que fueron secuestrados Nicolás Maduro y Cilia Flores, el Comité Noruego del Nobel reiteró que los premios Nobel son intransferibles, no pueden compartirse y permanecen de manera permanente ligados a la persona u organización que fue designada como laureada.
Si bien el Comité evitó pronunciarse directamente sobre el caso de la opositora venezolana y su reciente visita a Washington, enfatizó en un comunicado oficial que sus decisiones son finales y aplican para toda la historia, y que el honor del premio permanece inseparablemente vinculado al laureado original, independientemente del destino posterior de la medalla, el diploma o el dinero del galardón.
El organismo explicó que, aunque una persona galardonada recibe una medalla de oro, un diploma y un monto económico, ninguno de estos elementos puede modificar quién fue oficialmente reconocido con el Premio Nobel. Aun si dichos objetos cambian de propietario, el registro histórico del galardón no se altera.
Asimismo, el Comité recordó que no comenta ni evalúa las acciones, declaraciones o decisiones posteriores de las personas premiadas, ya que el reconocimiento se otorga con base en las contribuciones realizadas hasta el momento de la decisión. Cualquier actuación posterior recae exclusivamente en la responsabilidad individual del laureado.
De acuerdo con los estatutos de la Fundación Nobel, no existen restricciones sobre lo que una persona galardonada puede hacer con la medalla, el diploma o el dinero del premio, por lo que estos pueden donarse, venderse o exhibirse, práctica que en la mayoría de los casos ha estado motivada por fines altruistas.
Entre los antecedentes documentados se encuentran la venta de la medalla del periodista ruso Dmitry Muratov en 2022 por más de 100 millones de dólares, donados íntegramente a UNICEF para apoyar a niñas y niños refugiados de Ucrania, así como donaciones a museos y universidades por parte de otros laureados.
El Comité también recordó que la única entrega interpersonal registrada en la historia fue la del escritor noruego Knut Hamsun, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1920, quien en 1943 entregó su medalla al ministro de Propaganda de la Alemania nazi, Joseph Goebbels, como gesto político. El paradero actual de dicha medalla es desconocido.
Finalmente, el Comité reafirmó que un Premio Nobel no puede ser transferido, compartido ni revocado, y que la condición de laureado permanece inmutable, sin importar los acontecimientos posteriores.


