Latino Gastronomic celebra su segundo día con tradición, resiliencia e innovación en la cocina latina
La celebración gastronómica puso en conversación los sabores, historias y tradiciones de regiones de raíz latina desde Puebla, para convertir a Latino Gastronomic en una oportunidad de celebrar, pensar y compartir la cocina latina con el mundo
La segunda jornada de Latino Gastronomic estuvo marcada por el encuentro entre tradición y vanguardia, con sesiones que conectaron memorias culinarias, cocinas de raíz, resiliencia profesional y exploraciones creativas desde distintas latitudes del continente. El Auditorio Metropolitano de la capital Poblana volvió a convertirse en punto de encuentro para chefs, académicos, productores y amantes de la gastronomía que se dieron cita para reflexionar y degustar el presente y futuro de la cocina latina.
El arte de resignificar lo cotidiano
Los chefs Pepe Salinas (México) y Diego Téllez (Guatemala) compartieron un cooking show cargado de complicidad, donde rescataron ingredientes de sus alacenas familiares para transformarlos en platos contemporáneos. Una demostración de cómo lo humilde puede convertirse en propuesta de alta cocina sin perder memoria ni identidad.
“El sabor no es lo más importante, lo esencial es presentar algo bien hecho. Puede que te guste o no, porque el gusto depende del contexto de cada persona, pero mi deber como cocinero es contar una historia a través de lo que pongo en tu plato”. – Diego Téllez
Cocina latina y comunidad
Marsia Taha (Bolivia) y Alex Ruiz (México) ofrecieron un diálogo profundo sobre el papel de la gastronomía como sostén social y cultural. Hablaron de dignificar la producción local, proteger ecosistemas y entender la cocina como un acto político que genera empleo, identidad y cohesión.
“En Oaxaca no hay una sola cocina, hay ocho. Cada región guarda ingredientes, técnicas y guisos que son un honor preparar en las fiestas del pueblo. Nuestro trabajo ha sido darles visibilidad a las cocineras y cocineros reconocidos en sus comunidades, porque son ellos quienes sostienen la memoria viva de nuestra gastronomía”. – Alex Ruiz
Raíces compartidas: México y Cataluña
Un momento especial llegó con el encuentro entre Carmen “Titita” Ramírez y Carles Gaig, quienes cocinaron y conversaron sobre las raíces mexicanas y catalanas. A través de recetas y anécdotas, demostraron cómo la tradición no solo alimenta mesas, sino también historias y vínculos culturales que perduran en el tiempo.
Reconocimiento Alma Latina: Carmen “Titita” Ramírez
El Congreso vivió un capítulo inolvidable al rendir homenaje a la chef Carmen “Titita” Ramírez con la entrega del Reconocimiento Alma Latina, distinción que celebra toda una vida dedicada a preservar y difundir la cocina tradicional mexicana. Fundadora de El Bajío, Titita ha defendido con pasión y rigor las recetas que conforman el alma de la gastronomía nacional, convirtiéndose en un puente entre generaciones.
El reconocimiento fue entregado por Enrique Escandón, Tesorero Nacional de CANIRAC, quien subrayó la trascendencia de su legado como guardiana del sabor y la tradición mexicana.
“Quedé viuda, mi marido tenía un restaurante y había que afrontarlo. A mí no me iba a venir a mantener nadie ni a pastorear a los hijos. Yo pastoreé a mis hijos”. – Carmen “Titita” Ramírez
Resiliencia gastronómica
Tatiana Mora (Venezuela/EE.UU.) e Issam Koteich (Venezuela) compartieron sus experiencias personales sobre la cocina como espacio de resistencia y continuidad cultural en contextos de migración y transformación. Una ponencia íntima que mostró el poder de la gastronomía para reconstruir identidades en diáspora.
“Voy a comenzar trabajando con chiles y moles; quiero mostrar lo que ustedes hacen y llevarlo a mi menú de manera auténtica. En el momento en que pongo su plato en mi restaurante, estoy generando interés y turismo hacia Puebla. Quiero que los comensales se transporten con cada bocado y se interesen tanto en la comida como en el país de donde proviene”. – Tatiana Mora
Voces del cacao
Cristian Larrosa (LOT Roasters), Santi Peralta y Fernanda Prado dieron voz al producto estrella de esta edición: el cacao. Hablaron de productores, procesos artesanales y sostenibles, y de su papel como ingrediente con alma, historia y futuro.
“El cacao se está extinguiendo, es un problema mundial. Nadie paga lo suficiente, no hay crédito y vivimos de la agricultura. Nos están cobrando caro el descuido. Los árboles mueren y la producción cae”. – Santi Peralta
De la raíz a la vanguardia
El chef Jonatán Gómez Luna ofreció una demostración técnica donde mostró cómo la innovación puede caminar de la mano de la memoria cultural. Su propuesta reflexionó sobre ética, territorio y biocultura en la construcción de una cocina mexicana contemporánea.
Cocina de mar, un lenguaje compartido
El bajacaliforniano Javier Plascencia y el peruano Manu Alvarado protagonizaron una sesión que puso al mar como eje común de cocinas diversas. Técnicas, sostenibilidad y tradición se entrelazaron en una demostración que recordó que los océanos son también territorio cultural.
Destilando lo indestilable
Carles Bonnin (La Destilateca) compartió su experiencia en el mundo de los destilados artesanales, ofreciendo un relato personal y profesional sobre la alquimia de capturar emociones y territorios a través de aromas y esencias.
“Me atreví porque siempre busco hacer cosas que me incomoden. Si hubiera montado una destilería de ginebra tendría dinero y un gran equipo, pero yo necesito algo que me levante cada mañana con ganas de trabajar. En este oficio, si no te apasiona, las horas pesan demasiado”. – Carles Bonnin
Sabores en la Barra Gastronómica
El lobby del Auditorio se convirtió nuevamente en un espacio de degustación gracias a la Barra Gastronómica, que presentó experiencias únicas como el plato icónico de desayuno de Alan Sánchez (Custodio), los sabores del cacao ético con Santiago Peralta y Carla Barbató, la carta de destilados imposibles de Carles Bonnin (La Destilateca), la colaboración “¿A qué sabe Colombia en Puebla?” entre Álvaro Clavijo y Ángel Vázquez, y la propuesta de Girona Excel·lent con aperitivos, postres y productos del mar de la Costa Brava.
Un evento posible gracias a sus aliados
El Comité Organizador de Latino Gastronomic extendió su agradecimiento profundo al apoyo de las instituciones y empresas que hicieron posible esta segunda jornada: Amuebar, Anáhuac Puebla, Bohemia, Capotlán, Churchill, Ciudad Maderas, Clúster Agroalimentario, Clúster de Educación Desarrollo y Talento, Coca Cola, Estrella Roja, Fonda de Santa Clara, Grupo Alpha, Grupo Plaza, Ibero Puebla, Infiniti Puebla, ISU Universidad, Le Cordon Bleu París, Meiko, Novandi Gourmet, Palacio Julio, Permachef, ProEpta, Scoolinary, Talavera Uriarte y Tequila Don Nacho.
Con este segundo día, Latino Gastronomic reafirma su misión de ser un espacio donde la cocina latina se celebra, se piensa y se comparte con el mundo, desde Puebla como epicentro de esta gran conversación gastronómica.










