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¿Por qué la población dudó de la versión de que no hubo muertos en el Corregidora? Aquí te lo decimos

Por Staff Códice Informativo - 16/03/2022

La narrativa de #17muertos y #sihaymuertos se nutrió de imágenes de personas golpeadas, ensangrentadas e inconscientes, y de testimonios de supuestas desapariciones o gente que había perdido contacto con sus familiares.

 ¿Por qué la población dudó de la versión de que no hubo muertos en el Corregidora? Aquí te lo decimos

Foto: Archivo

A pesar de las declaraciones del gobernador Mauricio Kuri  en las que descartó fallecidos en los hechos violentos ocurridos el pasado 5 de marzo en el Estadio Corregidora, muchos pensaron lo contrario. ¿Por qué es difícil creer las versiones oficiales? Este fenómeno de indignación colectiva se alimentó de distintas narrativas que analizó el Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad (PUEDJS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

De acuerdo con un hilo publicado en su cuenta de Twitter, los integrantes del PUEDJS informaron que recopilaron 480 mil 665 tweets vinculados a #Querétaro, #VerguenzaNacional, #17Muertos, #asesinos, #SIHAYMUERTOS, #sihubomuertos, realizados entre el 5 y 9 de marzo de 2022 para analizar su comportamiento temporal y contenido temático e identificar las publicaciones más compartidas.

Detectaron tres narrativas principales: a) indignación popular ante la violencia, b) hay 17 muertos y c) no hay muertos. Estas documentaron los hechos y abonaron a discutir si había o no fallecimientos en el estadio; amplificando un sentimiento general de enojo y desconfianza.

Justo después de los enfrentamientos se construyó una narrativa con #VerguenzaNacional y #Asesinos, nutrida de la sobreexposición de imágenes dramáticas, emociones de tristeza, indignación ante lo ocurrido en el estadio y fotos de los presuntos agresores.

Foto: @PUEDJSUNAM

La difusión de materiales explícitos, extremadamente gráficos, no sólo se limitó a Twitter sino a otras plataformas como WhatsApp. La crudeza de los videos fue una de la razones de la viralización; este fenómeno, desde la sociología de las emociones, se conoce como shock moral.

Otras imágenes mostraron a los supuestos agresores nombrándolos #ASESINOS; buscando castigo inmediato. A este tipo de condena pública se le conoce como “escrache” o “shaming”.

Si bien la demanda es legítima, no corroborar información puede vulnerar los derechos individuales.
Por otro lado, se viralizaron imágenes que apelaron a la empatía e indignación de quienes las miraron y compartieron, retratando familias asustadas y vulnerables”, indicaron en la publicación.

El miedo y la rabia generaron un contagio emocional que facilitó la amplificación de estos contenidos.
El tweet del periodista David Medrano Félix (@medranoazteca), que declaró una cifra extraoficial de 17 fallecidos, desencadenó una segunda narrativa acompañada de #17muertos y #sihaymuertos. Con ello, se reafirmó la percepción generalizada: hay personas fallecidas.

Las respuestas al tweet de Medrano Félix muestran que la mayoría le creyó dada la brutalidad de las imágenes virales. Sin embargo, algunas personas dudaron y cuestionaron la información del periodista. Esto sugiere que había gran confusión sobre los decesos.

La narrativa de #17muertos y #sihaymuertos se nutrió de imágenes de personas golpeadas, ensangrentadas e inconscientes, y de testimonios de supuestas desapariciones o gente que había perdido contacto con sus familiares.

De manera inmediata la narrativa #17muertos y #sihaymuertos fue reproducida en la prensa nacional e internacional, alimentando la percepción generalizada de la presencia de personas fallecidas y fomentando la indignación.

También hubo quienes difundieron imágenes falsas de personas vulnerables, sosteniendo que estaban heridas o desaparecidas. En un contexto de shock moral este tipo de mensajes genera una reacción inmediata de indignación, en este caso para propagar desinformación.

Como respuesta a las anteriores narrativas, el gobernador Kuri González publicó dos tweets. Primero, que únicamente habían 26 heridos y tres en estado grave, y después, confirmó que no hubo muertos.

Sin embargo, en la gráfica vemos que las declaraciones del gobernador no evitaron la propagación de #17muertos y #sihaymuertos; incluso surgió #sihubomuertos como respuesta a la versión oficial de @makugo (Mauricio Kuri). Además, con un análisis LDA de las respuestas a los tweets de @makugo, identificamos dos temas: cómo se responde a las declaraciones con las imágenes de las personas golpeadas y, en segundo lugar, cómo se desestima la versión oficial calificándola como mentira”, indicaron.

Foto: @PUEDJSUNAM

La desconfianza de ciertos sectores de la sociedad en las instituciones se reflejó en el descrédito a la versión de Mauricio Kuri también se expresó ante la policía del estadio, pues se dijo que no actuó oportunamente, y alcanzó a actores como las corporaciones mediáticas y deportivas.

Pasaron tres días para que el periodista Medrano Félix ofreciera una disculpa por haber dicho que había 17 muertos.

Con esto mediáticamente se cerró una historia que condensó un shock moral, provocando contagio de emociones, indignación y búsqueda de justicia.

La potencia y verosimilitud de las imágenes, los relatos de los testigos, la información falsa y la desconfianza institucional, provocaron un shock moral y condenas públicas que hicieron que la versión oficial fuera muy difícil de creer.

“La violencia en el estadio de Querétaro es un hecho inadmisible. Las redes sociales son una herramienta poderosa para moldear percepciones y construir sentidos comunes. Usarlas responsablemente es una tarea constante”.


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