Bryant, el profesional al que respetaban deportistas, artistas y políticos


Por Staff Códice Informativo el 27/01/2020
 Bryant, el profesional al que respetaban deportistas, artistas y políticos

Foto: EFE

Los Ángeles lo encumbró como su símbolo de deportista triunfal que representaba a toda la ciudad, al igual que en su momento lo habían sido los legendarios Magic Johnson, Karem Abdul-Jabbar y el entrenador Pat Riley, en la etapa dorada del ‘Showtime’.

Texto: Sonia Salazar / EFE

Como todas las gran estrellas, Kobe Bryant, que el domingo falleció de forma trágica en un accidente de helicóptero junto a una de sus hijas y siete personas más, generó amores y odios pero, con su trayectoria profesional, al final se ganó el respeto de deportistas, artistas y políticos.

De ahí que tras su muerte, a los 41 años, 20 de ellos dedicados a ser jugador estrella de Los Angeles Lakers, las reacciones en todas las modalidades deportivas de Estados Unidos y a través del mundo, se le haya reconocido a ‘The Black Mamba’ el honor de ser una de las leyendas que simbolizó siempre la superación, la lucha, el triunfo, la excelencia y hacer mejor a sus compañeros.

La misma filosofía que observó a través de la televisión cuando tenía a otro legendario, el base Michael Jordan, de referencia, del que siempre admitió que quería no solo imitar sino superarlo en sus hazañas deportivas; algo que en parte logró, hasta que las lesiones acortaron su excepcional carrera que comenzó a los 17 años, sin que tuviera que pasar por la universidad.

Tras el dolor y la incredulidad de la tragedia, que sesgó también la vida de su hija de 13 años, Gianna María (Gigi), su inseparable compañera desde que se retiró en el 2016, y a otras siete personas que les acompañaban en el helicóptero siniestrado, llegó el momento de las reacciones.

Las redes se inundaron de inmediato de fotos y vídeos en los que la figura de Bryant estaba presente con una gran sonrisa y expresión de confianza absoluta en su persona y lo que quería conseguir.

Los comunicados de cada una de las oficinas de los distintos comisionados de los deportes profesionales no dejaron duda de que el fallecido elevó el nivel del baloncesto de la NBA, restauró el orgullo de la dinastía de los Lakers, primero con Shaquille O’Neal, tres títulos de liga, y luego con el pívot español Pau Gasol, su gran amigo.

Lo anterior le permitió también que Los Ángeles lo encumbrase como su nuevo símbolo de deportista triunfal que representaba a toda la ciudad, al igual que en su momento lo habían sido los legendarios Magic Johnson, Karem Abdul-Jabbar y el entrenador Pat Riley, en la etapa dorada del ‘Showtime’.

A su retirada a los 37 años, aunque anunciada, le dedicó toda una temporada completa para hacerlo a su forma, como siempre manejó las cosas desde que llegó al mundo de la NBA. Pero con su trayectoria ya había preparado el camino para la llegada de su gran admirador de infancia y discípulo, el alero superestrella LeBron James, que la noche anterior a la de la tragedia le había batido la marca como tercer máximo encestador en la historia de la NBA con 33 mil 655 puntos.

Luego Bryant quiso entrar al mundo del cine y lo hizo por la puerta grande al lograr de inmediato el respeto del mundo de Hollywood a su trabajo y el Oscar, que ganó en el 2018, al Mejor Corto de Animación por Dear Basketball, una pequeña pieza creada junto al veterano animador Glen Keane y con música de otra leyenda: John Williams.

Sin grandes efectos, más allá del clasicismo de Keane, Dear Basketball le dio vida a la carta que Bryant escribió tras retirarse como jugador de baloncesto y eso convenció a los que en la 90 edición de los Oscar dieron los premios.

Su incursión en los negocios, el ámbito cultural y el apoyo a las organizaciones que trabajan en favor de los más necesitados de la comunidad, le permitió caer bien dentro del mundo político, sin que tomase nunca posición por ninguno de los dos partidos importantes del país.

Nada más conocerse su fallecimiento, el presidente Donald Trump expresó a través de Twitter la tragedia de su muerte y lo propio hizo el exmandatario Barack Obama, todos unidos en el dolor de haber perdido demasiado pronto al irrepetible Black Mamba, que también estaba listo para hacer historia en el mundo de los negocios y la cultura.