| | www.codiceinformativo.com

MENU

»A 90 años de su fundación, el PRI se resiste a morir…

El priismo luce desolado y con pocas posibilidades de sobrevivir, sin embargo, el partido es especialista en resurgir de las cenizas, pues ya lo ha hecho en el pasado



Por: Staff Códice Informativo
PRI

Foto: Especial

Al Partido Revolucionario Institucional, PRI, todos los achaques de la senectud – hoy cumple 90 años – se le acumularon.

Famélico, enfermo, cansado y hasta sin ilusiones, hace frente, con más tibieza que entusiasmo, a esos achaques.

Postrado y en cama, conectado al oxígeno de su registro que casi es lo único que lo mantiene en vida, sigue repitiendo errores, como la admisión a su Consejo Político Nacional del expresidente Enrique Peña Nieto, que la dirigencia cupular aplaude, pero la militancia recrimina.

Localmente, al PRI todo le cambió en apenas cuatro años. El proceso electoral del 2018 lo arrinconó al tercer lugar en todo; desaparece el contacto de la dirigencia con la militancia de base, con sus sectores y organizaciones y en esta semana que pasó, Juan José Ruiz se “fabricó” y sacó de la manga a un Consejo Político Estatal a modo.

De paso, con la inasistencia a este Consejo, pierde la aprobación de los principales del PRI, para vegetar nuevamente en el círculo vicioso de quiénes solo le aplauden.

Convertido políticamente en un vegetal, nada se hace localmente por abandonar la terapia intensiva en la que lo tienen y, a decir verdad, lo que se vislumbra a nivel nacional parece insuficiente.

Así llega al noventa aniversario de su fundación, el otrora poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI), una de las instituciones partidistas más viejas del mundo.

Con las elecciones intermedias en puerta, sin convertirse en una verdadera oposición a nivel local y nacional, y con Andrés Manuel López Obrador en su mejor momento -tiene casi el 80% de aprobación ciudadana-, el priismo luce desolado y con pocas posibilidades de sobrevivir.

Sin embargo, el partido es especialista en resurgir de las cenizas: ya lo ha hecho en el pasado. Y en política, es mejor no dar a nadie por muerto. Veremos.