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»Todo México es territorio… ¿de quién?

AT&T ingresó con fuerza al mercado mexicano y no pretende ser un actor de reparto, sino redefinir las telecomunicaciones en el país



Por: Victor Pernalete
ATT2

Foto: William Iven

La historia de las telecomunicaciones no podría ser contada si no se mencionan, pronto en el relato, las siglas AT&T, acrónimo de la American Telephone and Telegraph Corporation. El prefijo ‘tele’ significa distancia, y eso fue, precisamente de lo que esta empresa hizo negocio, y posteriormente en una necesidad humana, a finales del siglo XIX.

Como su nombre lo indica, cuando todo comenzó la empresa ofrecía servicios de telefonía y telegrafía. Hoy en día, el servicio de telefonía celular, la transmisión de datos a través de internet y los contenidos forman parte de la oferta de una empresa de alcances globales, crucial en la historia moderna de la humanidad. Lo que prevalece es la esencia del negocio: la comunicación a distancia.

¿Cómo es que una empresa así no se encontraba en México? Aunque tuvo cierto nivel de participación en la década de 1990, con servicios de telefonía de largas distancias, no fue sino hasta bien entrado el 2015 cuando AT&T se abrió de par en par las puertas de México y entró con desparpajo. La histórica compañía compró los despojos de Iusacell, Unefon y Nextel y se ganó un lugar en la mesa mexicana de las telecomunicaciones. Al contrario de sus predecesores, AT&T no quiere hacer testimonio, viene a robarse la noche y a servir el banquete.

 

Reforma en Telecomunicaciones, la posibilidad

¿Por qué un gigante como AT&T esperó tanto tiempo para dar un buen golpe sobre la mesa? Simplemente porque el piso no era parejo. Lo que vino a cambiar esa realidad fue la Reforma en Telecomunicaciones, una de las reformas insignia del gobierno de Enrique Peña Nieto y que, a juzgar por sus resultados en el corto plazo, es seguramente la más efectiva de todas.

Manuel González Arce, director ejecutivo de Comunicación Corporativa de AT&T en México, coincide en que la Reforma en Telecomunicaciones cambió las reglas de un mercado eminentemente hegemónico, y con ello se dieron las condiciones para la llegada de la trasnacional que anunció, para irrumpir en México, una inversión de 3 mil millones de dólares hasta 2018.

«Quien vino realmente a causar que AT&T se interesara en entrar de lleno al mercado mexicano como un proveedor de servicios de telecomunicaciones móviles, indudablemente fue la Reforma de Telecomunicaciones del 2013. Creo que ahí fue cuando la empresa se lo toma muy en serio […] Esa reforma creo que vino a detonar muchas cosas» dijo en entrevista.

Manuel González Arce, director ejecutivo de Comunicación Corporativa en AT&T México / Foto: Jorge Ruíz

Manuel González Arce, director ejecutivo de Comunicación Corporativa en AT&T México / Foto: Jorge Ruíz

 

75 millones de personas cubiertas y contando

Cuando termine 2016, su primer año calendario completo en México, la red 4G LTE de AT&T estará disponible para un total de 75 millones de personas en más de 150 ciudades del país. El crecimiento ha sido vertiginoso y empieza a ser incómodo para un Telcel predominante que ha basado su marketing de los últimos años en la cobertura nacional que ofrece.

Pero no solo se trata de la cobertura. González Arce asegura que el conocimiento y la identificación de los usuarios con la marca son esenciales, y en ello se han enfocado los esfuerzos de AT&T de este año a lo largo y ancho del país. La idea es que el simple hecho de entrar a un punto de venta de esta empresa sea toda una experiencia, en eso se concentra actualmente la compañía

«Tenemos mil 600 puntos de venta hoy en día, hemos hecho una transformación de imagen, hemos rebrandeado nuestras tiendas, pero no solo es eso, es una cultura de cumplir nuestras promesas, de cumplir y de tratar al cliente como se debe de principio a fin. Hemos hecho esa transformación y creo que el consumidor que ha tenido la posibilidad de visitar alguno de nuestros puntos de venta ha sentido esta transformación».

Con una red de cobertura ascendente y una marca histórica, solo faltaría un elemento para comerse el mercado mexicano mordida a mordida: el precio. Y en este sentido AT&T ha adoptado una política agresiva de precios que incluso ha provocado celos de sus clientes estadounidenses, pues las tarifas que se manejan en México son aún más económicas que los ofrecidos en el vecino país.

 

Pero el rey es la marca

A pesar de los esfuerzos en crecimiento de cobertura, que para Querétaro, por ejemplo, ya llegó a Pedro Escobedo, Tequisquiapan y San Juan del Río, y los precios altamente competitivos, lo más importante para AT&T es la marca, y esto ha implicado esfuerzos tanto internos como externos, primero para impregnar su filosofía empresarial en su equipo de trabajo, y después para convencer a los usuarios de que son algo más que otra oferta de telecomunicaciones.

«Hemos hecho una propuesta comercial muy agresiva, pero eso viene aunado a otro tipo de propuestas que hemos puesto en la mesa; hemos tratado de cumplir las promesas que nos hicimos todos los colaboradores, los 17 mil empleados AT&T y los externos que suman un poquito más de 20, nos hicimos la promesa de ofrecer servicios de comunicaciones móviles de una forma óptima y extraordinaria, y creo que lo estamos cumpliendo. Indudablemente los precios y los costos tienen mucho que ver, pero también tiene que ver cómo tratas al cliente, cómo lo recibes».

González Arce asegura que, al paso que van, AT&T tendrá un nivel de cobertura competitivo pronto, entonces será valores agregados como la oferta de servicio, la confiabilidad de la red y la velocidad de navegación, dicten hacia dónde se decante el mercado.

«Es un cúmulo de muchas cosas, no nada más se trata de una oferta comercial atractiva, también se trata de cómo te atienden, los servicios adicionales que vamos a empezar a agregar, servicios ilimitados fue también otra de las cosas en las que fuimos disruptores».

Según la revista Forbes, AT&T tuvo, en el tercer trimestre de 2016 (32 por ciento más usuarios que el año pasado), y cuenta ya con más de 10.7 millones de usuarios, entre modalidades prepago y pospago.

 

Time Warner, la joya de la corona

Las telecomunicaciones se han transformado profundamente a través de la historia, y si alguien sabe de eso es AT&T, que en las postimetrías del siglo XIX adoptó ese nombre luego de llamarse American Bell Telephone Company, creada, nada más y nada menos que por Alexander Graham Bell, considerado por casi 120 años como el inventor del teléfono –en 2002 se le reconoció la creación al italiano Antonio Meuci– y quien tuvo, de 1876 a 1894, la patente del invento.

Entonces, el negocio estaba en las largas distancias fijas y la telegrafía, sin embargo AT&T supo avanzar con el tiempo y puso el primer satélite en órbita para pasar de las telecomunicaciones lineales a las satelitales. También fue la primera empresa en cruzar fibra óptica por el Atlántico para comunicar América y Europa. Ahora, el negocio ha dado un nuevo giro con la oferta de contenidos y AT&T ya tiene su boleto de entrada con la adquisición, por 80 mil millones de dólares, de Time Warner, el tercer conglomerado de medios y entretenimiento más grande del mundo.

Time Warner es dueña de las distribuidoras New Line Cinema y Warner Bros.; las cadenas de televisión HBO, CNN, TBS, TNT, DC Comics y Cartoon Network; así como de las revistas Time, People, Fortune, Sports Illustrated y Entertainment Weekly. Todas estas marcas, junto con otras más pequeñas, ahora son controladas por AT&T.

Con el gigante Netflix dominando globalmente, pero con la participación de Blim de Televisa o Clarovideo de América Móvil, es claro que el mercado de los contenidos ha llegado para quedarse y, aunque aún es muy pronto para referirse de manera oficial al respecto, AT&T también ofrecerá este tipo de servicio a sus usuarios mexicanos.

«Esto va a ser una transformación, tanto de medios como de telecomunicaciones, sumamente importante cuando se dé […] lo que sí te puedo mencionar es algo que dijo nuestro presidente mundial, el tema de los contenidos, el tema del consumo de videos es sumamente fuerte en los móviles, la gente consume más video, más datos que llamadas de voz».

Pocos expertos se aventuran a predecir el futuro de la televisión, no obstante, lo que el mercado empieza a marcar como tendencia es que ofrecer conectividad sin contenido es cada vez menos valiosa, sin embargo, con Time Warner, AT&T soluciona un problema y podría convertirlo, en un futuro no muy lejano, en un beneficio para sus usuarios.

 

Emprendimiento social, el valor agregado

En el esfuerzo de AT&T por construir una marca sólida y reconocida en México, que anime a los usuarios a abandonar la vieja inercia de las empresas monopólicas, hay estrategias que buscan conectar con los valores de los ciudadanos.

González Arce pone como ejemplo que, cuando llegó la empresa México, hace poco más de año y medio, solo el 10 por ciento de los puestos de dirección eran ocupados por mujeres; hoy ya se ha dado un salto importante, pues el 34 por ciento de los cargos de toma de decisiones los ocupan mujeres. Este tipo de medidas, aunque internas, terminan por generar vínculos con usuarios potenciales.

Hacia afuera, acuerdos como el firmado con la Comisión Nacional de Aguas (Conagua) que permitirá a la dependencia utilizar la red de telecomunicaciones de AT&T para enviar notificaciones de alerta en zonas con riesgos meteorológicos, o el firmado con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) con el registro de los 10 mandamientos hacia sus clientes, forman parte de la vinculación que se pretende realizar también con instituciones públicas para reconocerse como una empresa socialmente responsable.

Pero lo que podría realmente cambiar la vida de millones de mexicanos es el Proyecto AirGig, el cual ofrecería, a bajo costo, acceso móvil a internet con velocidades de varios gigabits, pues propone usar las líneas de tendido eléctrico en lugar de la costosa disposición de fibra óptica

«Es la posibilidad de ofrecer servicios de banda ancha a través de los postes de luz, en lugar de meter fibra óptica. Esto es sumamente importante, porque en regiones o ciudades que están muy apartadas de las grandes urbes, podrás ofrecerle a un poblado que nunca ha tenido la posibilidad de experimentar servicios de banda ancha un servicio más rápido».

 

¿Y por qué debo contratar AT&T?

Es la pregunta del millón. ¿Qué debería motivar a un usuario de telefonía móvil a dejar a su compañía de siempre y empezar una relación con AT&T? La respuesta se puede resumir en una sola palabra: la experiencia.

«Antes de que yo te sugiera cambiarte con nosotros, primero tengo que saber cuál es tu consumo, qué es lo que más consumes. ¿Es voz, son datos? ¿Por dónde te mueves? ¿Qué te gustaría tener adicionalmente? Una vez conociendo esos patrones de consumo que tienes yo podría hacer una valoración y te podría decir cámbiate con nosotros porque tengo este plan que te puede servir, este device que te puede gustar. Necesito hacer un análisis y eso es hoy en día lo que están haciendo nuestro puntos de venta».

Lo que queda claro es que el mercado de las telecomunicaciones en México ha cambiado para siempre. La entrada de un proveedor robusto del servicio como AT&T vino a generar una competencia sin precedentes que se ha reflejado, principalmente, en condiciones más benevolentes para el usuario. Mejores precios y mejor calidad serán siempre los requerimientos que tendrá toda persona que desee contratar un servicio, y hoy en materia de telecomunicaciones, es una posibilidad alcanzable en un mercado que empieza a cuestionarse seriamente de quién es este territorio.