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¡No al suicidio político de Marcelo Ebrard Casaubón!

Por Héctor Parra - 13/11/2023

Las ideas expresadas en las columnas, así como en otros artículos de opinión, no necesariamente corresponden a la línea editorial de Códice Informativo, y solo son responsabilidad del autor.

Solo los ilusos en política imaginaron que Marcelo Ebrard podía ir con Movimiento Ciudadano, por la candidatura a la Presidencia de la República ¡Hubiera sido suicidio político!

 ¡No al suicidio político de Marcelo Ebrard Casaubón!

Marcelo Ebrard se encuentra “entrampado” en su propio engaño ¿Pensar que AMLO iba ser imparcial en la selección de su candidata? Estaba “cantado” el resultado años antes. Por esa razón la candidata de López se paseaba por toda la República, ofreciendo conferencias. Era imperativo iniciar la campaña mediática, de posicionamiento, dado que nadie la conocía a nivel nacional.

Solo los “tontos útiles” pudieron imaginar que se trataría de un juego limpio. No. La señora es la única que le garantiza al presidente López sumisión y protección legal (impunidad), claro, solo en caso de aganar las elecciones de junio de 2024.

El otro “tonto útil” fue Ricardo Monreal Ávila, quien aseguraba ganaría la encuesta (amañada). Al final lo dejaron de ayudante de la candidata, al igual que a los otros sinvergüenzas de la política, todos ellos aspiraban a la candidatura, ahora son “achichincles” de quien había sido ungida mucho antes de las supuestas encuestas.

Marcelo no encuentra la solución a su problema.

Impugnó el proceso “interno” morenista y lo “batearon”. No han resuelto la impugnación y cuando lo hagan, habrá concluido el periodo de registros para la Presidencia. En Derecho habrá prescrito su pretensión.

Marcelo tiene grupo político y no permitirá que lo destruyan, por ello navegan suave con la corriente, no se oponen. Lo intentaron cuando amenazaron con mover los números del Decreto de Egresos, solo fue eso, un amague, terminaron por subordinarse.

El grupo político “marcelista” espera sobrevivir y no terminar como damnificados políticos. Viene en curso la repartición de cientos de candidaturas; tampoco habrá “suicidio colectivo”. Lo mismo pasa con el grupo del senador con licencia, Ricardo Monreal, se quedó solo y no suelta para seguir en la “ordeña” de cualquier otro cargo público.

Sobrevivir para vivir del presupuesto otros 3 o 6 años más, en espera de las benditas candidaturas.

Lo cierto que en Morena no está el horno para “bollos”.

Conforme avanzan los tiempos procesales, se les complican las cosas. Está en caso de Clara Brugada en la Ciudad de México o bien en el resto de las candidaturas en las 8 gubernaturas. También hubo fraude entre ellos. Veracruz otro claro ejemplo, hasta la constitución local adecuaron para que la señora Nahle pudiera ser la candidata de López. También está el ejemplo del señor Javier May Rodríguez, otro más que se sabía era el ungido para la gubernatura de Tabasco, su estado, mucho antes de las cantadas encuestas, de las que siempre desconfiaron Monreal y Ebrard; ¡ah!, pero solitos se entregaron. May pasó de las vías del Tren Maya a la candidatura. El mensaje era obvio. Alejandro Armenta, senador por Puebla, no se diga, otro regalo al lacayo del presidente, le obsequiaron la candidatura poblana.

Excepciones como el caso del Estado de Morelos. Se les vino abajo el teatro de la “encuesta madre”. La “trillada” encuesta hizo a un lado a quien despuntaba en las encuestas, a la senadora Lucía Meza, quien al ser ninguneada prefirió renunciar a su partido para que fuese acogida por el Frente Amplio. Así de sucias y amañadas las encuestas en Morena.

El “cochinero” de las encuestas morenistas va dejando heridos y decepcionados en el camino.

La fractura más evidente entre morenistas fue en la Ciudad de México.

La candidata de AMLO apostó por el policía Omar García, quien dejó la Secretaría de Seguridad, para quedarse sin nada. López Obrador dejó sentir su peso político y entregó la presea a Clara Brugada; según ellos por aquello de la equidad de género ¡Pamplinas! El festejo del mitin en la Arena México de la candidata de López, lo echaron a perder; en ese evento (en la Arena México) el griterío de “Clara, Clara”. La señora tuvo que pedir “unidad” a los asistentes, pero el “griterío” de la “tribu” morenista opacó el llamado a la “unidad”. Fue un “festejo agrio” el de la candidata amloista, le quitaron a candidatura a su candidato.

Se le acumulan los “desdenes políticos”; está otro sucedido en el estadio azul, no llenaron ni la mitad, tuvieron que suspender el evento por falta de “quorum” de acarreados. El cínico de Mario Delgado, dirigente morenista, justificó que ellos están acostumbrados a los eventos en las calles, no en lugares cerrados. Pretextos.

Regresando a Marcelo. No se sabe cuál será su jugada final. Lo cierto que no quiere enemistarse con AMLO, lo aplastaría como lo ha hecho con otros de sus “amigos” o “hermanos”. No son los tiempos idos cuando un fuerte bloque de priistas creó una corriente política que culminó en el PRD. Entonces había figurones como Cuauhtémoc Cárdenas o Porfirio Muñoz Ledo, incluso Manuel Camacho Solís. Ahora Marcelo está solo, no tiene piso político firme para iniciar otra aventura.

Marcelo Ebrard no acepta “moronas” políticas; sin embargo, sigue en la fiesta en espera de una mejor oportunidad.

El tiempo opera en su contra. Las precampañas para la Presidencia de la República, están a punto de iniciar y Marcelo se quedó sin la ansiada candidatura. Seguramente terminará por aceptar otro cargo de elección popular indirecta que le permita tanto inmunidad como impunidad, tal vez la senaduría por la vía plurinominal.

Seguramente Marcelo pediría la coordinación de la bancada. Pero, esa ya está asignada para Adán López ¿Aceptará ser el segundón de un don nadie? Ebrard era el mejor aspirante de la sexteta, mas solo había una ganadora y esa siempre fue la hoy candidata del presidente López.

Continúa la incertidumbre del futuro político de Marcelo Ebrard. Eso de ir de aspirante por MC, fue un cuento chino que nadie se creyó, solo aquellos hirvientes analistas lo pudieron imaginar; ese lugar es para el bufón de AMLO: Samuel García.

Héctor Parra Rodríguez

Héctor Parra


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